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Los sindicatos indican que la crisis de Proinsa no afectará al consistorio

La Voz

DEZA

Son proyectos en los que la empresa de Lalín trabaja junto a grandes constructoras de ámbito nacional

05 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Fuentes sindicales señalaron ayer que la crisis financiera que atraviesa la empresa Proinsa no afectará a la continuidad de las obras del nuevo consistorio de Lalín. En la misma línea que se había pronunciado la pasada semana el gobierno municipal, resaltando que al ser una UTE la adjudicataria de las obras, en la que figura Proinsa junto a FCC, una de las grandes constructoras de ámbito nacional, se garantiza la realización de los trabajos. De hecho, señalan que el personal al que la dirección de Proinsa no envió de vacaciones forzosas trabaja fundamentalmente en el nuevo ayuntamiento lalinense, y también en la construcción de un complejo deportivo en la comunidad valenciana, donde Proinsa figura como subcontrata.

Desde el ámbito sindical apuntaban ayer que «os traballadores que están no Concello, máis este outro grupo duns 40 obreiros que están en Valencia, son os que mellor o teñen neste momento», ya que ambos proyectos continúan en marcha. Indican que distinta es la situación de otras promociones que Proinsa acomete en solitario en distintos puntos de la geografía española, que están prácticamente paradas. Estiman en cerca del 50% de la plantilla de 190 trabajadores el personal al que la empresa mandó de vacaciones ante la imposibilidad de abonarles sus salarios, vacaciones que les habían indicado que continuarán hasta el próximo día 17.

Sin liquidez a corto plazo

Las mismas fuentes apuntan, entre las causas de la crisis que atraviesa Proinsa, la política expansiva de la empresa, con múltiples proyectos tanto en el sector público como en el privado. Unas operaciones desarrolladas en buena medida mediante el concierto de operaciones crediticias. Sin embargo, la recesión económica produjo un endurecimiento en las condiciones para la concesión y renovación de créditos por parte de las entidades financieras, y la situación habría dejado sin liquidez a la empresa. Otras fuentes apuntan que la empresa tiene pendientes cobros a largo plazo -un ejemplo es el consistorio de Lalín- cuando lo que precisa es liquidez a corto plazo.