La Dirección Xeral de Patrimonio Cultura notificó oficialmente al Concello de Silleda la apertura del procedimiento sancionador por otorgar licencia para una edificiación en el número 17 de la Avenida do Parque, en la parte posterior de la iglesia, sin su permiso. Al Concello le llegó el aviso oficial a finales de diciembre, pero ya en julio en una comisión del Patrimonio Histórico le habían anunciado a la alcaldesa, Paula Fernández, que abrirían un expediente tanto a la administración local como al técnico que realizó el informe por el que se concedió el permiso. Desde el gobierno local informaron ayer que aún no tienen conocimiento de la cantidad de la sanción.
Al recibir la notificación oficial, la junta de gobierno local decidió dar traslado a la asistencia jurídica del Concello para emprender las medidas oportunas. En julio, la regidora había apuntado a que le habían avanzado desde la Xunta que se trataba de una infracción muy grave, por no contar con permiso de Patrimonio y por tener cuatro alturas. De ser finalmente así, el importe, según lo estipulado por la normativa, la sanción superaría los 150.000 euros y tendría que ser aprobado por el Consello de la Xunta. En caso de finalmente reducirse debido a alegaciones que pueda presentar el Concello, las graves oscilan entre los 60.101,22 euros y los 150.253,02 euros; y las leves, de menos de 60.101,21 euros.
Además de notificar el expediente sancionador, previamente el órgano dependiente de la Consellería de Cultura, le había comunicado al Concello que tenía que abrir expediente de reposición de la legalidad y reducir la altura a dos plantas y bajo, cuando la licencia municipal otorgada por el anterior gobierno local era de bajo, cuatro alturas y bajo cubierta. Contra ésta orden, el Concello presentó un recurso, que fue desestimado, según la Consellería de Cultura, por silencio administrativo. Con posterioridad, hay que recordar, también el gobierno decidió presentar un recurso contencioso-administrativo.
Hace un año del proceso
El problema con esta edificación se remonta a hace casi un año. Patrimonio había ordenado al Concello la paralización del inmueble ya que no contaba con su permiso. El 22 de marzo pasado, un día después de esta comunicación, el entonces alcalde, José Fernández, decretaba que se frenasen los trabajos a los responsables del edificio al no contar con la autorización del organismo de la Xunta.