Una hectárea de superficie forestal en el caso de los propietarios particulares, es la extensión mínima subvencionada por Medio Rural en una línea de ayudas destinada a trabajos selvícolas. La superficie mínima será de tres hectáreas si la propiedad es de agrupaciones de propietarios, entidades locales, cooperativas agrarias, pro indivisos o comunidades de bienes y, diez hectáreas si son montes vecinales en mano común con superficie clasificada de más de 25 hectáreas y tres si tienen menos cantidad de hectáreas clasificadas. Como superficie máxima subvencionable para el caso de montes particulares se fijaron 15 hectáreas, y cifras superiores para el resto.
En todos los casos de superficie mínima y máxima se exige que el terreno esté unificado en un coto redondo, salvo en algún caso de montes en mano común.
El objeto de la orden está en mejorar las masas forestales con incidencia especial en consolidar los bosques de frondosas caducifolias y de alcornoques, incrementar la superficie arbolada, disminuir el riesgo de incendios, obtener montes arbolados con producciones elevadas, de calidad y maderables y la promoción de la silvicultura como promoción de empleo rural.
Seis millones en dos años
La orden publicada ayer en el Diario Oficial de Galicia destina al ejercicio de 2008 una partida de un millón de euros y al ejercicio de 2009, cinco millones de euros.
Los importes de las subvenciones se corresponderán como máximo con el 60% del valor máximo de inversión en el caso de trabajos selvícolas en zonas desfavorecidas, como es el caso de todos los municipios de las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes.
La Consellería do Medio Rural abrió el plazo para las solicitudes ayer, con la publicación de la orden. Los interesados disponen de un mes, hasta el 12 de marzo, para cumplimentar las solicitudes. La propia orden recoge una distribución de la partida económica en relación al tipo de tarea a realizar y puntuaciones específicas para priorizar las actuaciones en las distintas líneas de trabajo propuestas.