La Xunta está dispuesta a comenzar a hablar del traspaso de los centros de la Diputación a la Administración Autonómica. Varios de estos centros, entre ellos, la Ciudad Infantil Príncipe Felipe y Areeiro, podrían entrar de inmediato en estas negociaciones si así se acuerda esta tarde en la junta de portavoces que celebra la Diputación. Rafael Louzán (PP), José Manuel Figueroa (PP), Emilio González (PSOE) y César Mosquera (BNG) protagonizarán esta trascendente reunión a la que también está invitado Xosé Ramón Piñeiro, líder de Comisiones Obreras, sindicato mayoritario en la institución.
César Mosquera, al que el grupo de gobierno había pedido «colaboración», reveló ayer que había consultado a la Secretaría Xeral de Relacións Institucionais, adscrita a Vicepresidencia y encargada de negociar cualquier tipo de transferencia por parte de la Xunta. «Postos en contacto e con toda a información sobre a mesa -señaló el diputado nacionalista- a resposta xa oficial é que está de acordo con abrir o proceso».
El diputado, que intentó en las últimas horas reunirse con Louzán para hablar de este asunto, dijo además que este posicionamiento de la Xunta es «claro e rotundo en sentido afirmativo». De llegarse hoy a un acuerdo mínimo en la reunión de portavoces, el BNG está dispuesto a presentar al próximo pleno una moción para que la Diputación se dirija a la Xunta a fin de comenzar a hablar de las transferencias. En otro caso, ni siquiera llegaría a plantear la mencionada moción.
Ciudad Infantil y Areeiro se negociarían «de inmediato» si prospera la propuesta presentada por el BNG en el registro de la Diputación y dada a conocer ayer públicamente. Además, también entrarían en este paquete de inminentes conversaciones para el traspaso el Centro de Vacaciones A Lanzada, la Escuela de Enfermería, y la finca experimental de Mouriscade.
El Ipespo, en la primera fase
En esta primera fase se incluye asimismo el Ipespo. La propuesta de los diputados nacionalistas es que se tome la decisión firme de disolverlo «unha vez que remate coas actuacións en marcha ou, cando menos, coordinar e non competir coas actuacións dos organismos competentes no seu ámbito».
César Mosquera explicó ayer que el BNG había apoyado la creación del Ipespo cuando Xestur se negó -en la etapa del PP en la Xunta- a construir el polígono de Barro-Meis, pero señaló que no debería prolongarse la vida de este instituto.
En una segunda fase, «a afrontar cara a finais deste ano», se abordaría la negociación de los demás centros «caso de que se estime por ambas partes a pertinencia da súa transferencia». En este apartado, que se negociaría «en paralelo» a la primera fase, se incluirían el Museo, la Escola de Canteiros, Turismo Rías Baixas, Soutomaior, y parte del Archivo.
Mosquera insistió en que se trata de una propuesta que es de responsabilidad exclusiva del BNG. No obstante, este pronunciamiento tiene gran trascendencia, dado que la mayor parte de los centros a traspasar irían a parar a consellerías gobernadas por nacionalistas.