Opositores al aeródromo temen que el caso acabe en multas al promotor

DEZA

Vecinos de la parroquia de Godos, en Caldas, y miembros de Izquierda Unida (IU) expresaron ayer su temor a que el caso del aeródromo acabe con la imposición de multas económicas al promotor por parte de la Consellería de Política Territorial y sin restituir los terrenos a su estado original. La portavoz de la asamblea local de IU, Cristina Barros, se reunió el martes con algunos residentes en Godos para analizar la situación de la pista de aterrizaje para aeronaves ultraligeras. Los opositores acordaron que mantendrán la vigilancia de las instalaciones y el control sobre el precinto pegado en los hangares, que volvió a colocar la Policía Local después de la denuncia del pasado 19 de octubre, cuando tomó tierra una avioneta y se descubrió que el papel no estaba en su lugar. Los opositores al aeródromo promovido por el empresario José Manuel Campañó, en suelo rústico y sin licencia municipal, indicaron que todavía no recibieron contestación al escrito con firmas dirigido al alcalde, el socialista Juan Manuel Rey, el 25 de octubre. En ese escrito, demandaban que se concretara el plazo dado por Política Territorial a Campañó Luna para la reposición de los terrenos a su estado inicial. También solicitaban la retirada de un poste de hormigón atravesado en uno de los caminos públicos que cruza la pista. «Ni Izquierda Unida ni los vecinos tuvimos contestación. Si el alcalde no conoce el plazo su obligación es preguntar porque nuestra preocupación es que, aunque se impongan multas sucesivas de hasta 10.000 euros, sabemos que para el promotor eso no es nada», subrayó Cristina Barros. Por su parte, el regidor de Caldas indicó ayer que el escrito sobre el aeródromo se trasladó a los funcionarios para su contestación. Rey reiteró que desconoce cuándo concluye el plazo fijado por Política Territorial para la reposición de los terrenos. Sí hizo hincapié en que la orden de precinto, decretada por la alcaldía el 13 de julio y materializada por la policía el 19 del mismo mes, sigue vigente e impide cualquier actividad en la pista. Aunque los opositores expresaron sus dudas, el alcalde aseguró que el anterior precinto desapareció de los hangares «por causa de la humedad». El aeródromo del lugar de Regengo se construyó a pesar de que el Concello dictó, en abril del 2005, la suspensión de las obras. Tras explanar y nivelar el terreno con aporte de material, el último paso fue el asfaltado de la pista. El 13 de julio del 2007 la presión vecinal y política forzó el cierre de las instalaciones. El regidor comunicó in situ la orden de clausura aprovechando una concentración de protesta que encabezaba una pancarta con el lema «Godos contra a ilegalidade». El cierre impidió la celebración de la primera etapa de la Volta Aeronáutica a Galicia, ya que las avionetas no pudieron aterrizar. La inclusión de la prueba en el programa del Festival Cultura Quente, que organiza el Ayuntamiento, indignó a los vecinos.