El mejor premio es la salud

DEZA

El concurso Clases sen fume inicia su séptima temporada con unas cifras muy optimistas de descenso del consumo de tabaco entre los jóvenes de 14 a 18 años

14 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Comprometerse junto con sus compañeros de clase a no fumar durante por lo menos seis meses, desde noviembre hasta abril, incluidos los fines de semana y los períodos de vacaciones, es la base del concurso europeo para estudiantes de 12 a 14 años del primer ciclo de la ESO, Clases sen fume, que van a poner en marcha por séptimo año consecutivo las consellerías de Sanidade y de Educación.

Si lo consiguen, los ganadores de este concurso optan a grandes premios: viajes de fin de semana a parques temáticos, estancias en albergues juveniles, aparatos mp3 y otros juegos. Pero sin duda, el mejor premio por no fumar o dejarlo es la salud.

El concurso comienza este año con unas estadísticas muy favorables. El consumo de drogas entre los adolescentes ha bajado por primera vez desde 1994. Concretamente, en lo que se refiere al tabaco, la segunda droga con mayor presencia entre los estudiantes, la prevalencia del consumo experimental -aquellos que fuman por primera vez- ha bajado en los últimos años más de 14 puntos, pasando del 60,4% en el 2004 a un 46,1% en el 2006.

Lo mismo ha pasado con la prevalencia del consumo diario, que bajó en más de 6 puntos. En el 2004 la prevalencia entre chavales de 14 a 18 años que fumaban diariamente era del 21,5% y en el 2006 fue del 14,8%.

El tabaco es la droga en la que se inician los jóvenes de ambos sexos a edad más temprana, si bien se ha retrasado de los 11 a los 13 años. Un año después, a los 14, empiezan a fumar ya diariamente y la proporción de consumidores suele ser mayor entre las mujeres que entre los hombres.

Además de haber disminuido el consumo de forma importante, ha aumentado la percepción del riesgo que los jóvenes tienen con respecto al tabaco. Los datos apuntan que tres cuartas partes de los que fuman se han planteado dejar el tabaco y más de la mitad está pensando seriamente en dejarlo.

Por otra parte, el número de hogares en los viven estudiantes y en los cuales alguna persona de la familia fuma, también ha descendido un 10% desde el 2004.

El concurso Clases sen fume va dirigido, precisamente, a los jóvenes en edad de inicio en el consumo de tabaco con la finalidad de educar en la prevención de los daños que origina y seguir consiguiendo resultados en la reducción del consumo.

La metodología de esta iniciativa se basa en el compromiso de todos los alumnos que pertenecen a una misma clase y del educador correspondiente de mantenerse sin fumar por lo menos seis meses.

Los principios en los que se apoya son; el carácter voluntario de la decisión de no fumar, el compromiso de todo el grupo, la confianza en sí mismo y en los otros y la utilización del premio-recompensa como estímulo.

Actividades

El concurso tiene carácter lúdico y formativo. Los escolares tienen que elaborar un eslogan, es decir, un lema con representación gráfica que anime a los chavales a dejar de fumar.

Tienen que realizar también una actividad recreativa: un anuncio publicitario, una canción con baile, una obra de teatro o un juego.

Y lo que es más importante, tienen que llevar a cabo una serie de actividades didácticas, dirigidas por sus tutores, con los que se pretenden aumentar los conocimientos sobre el tabaco: ¿Por qué se fuma?, la presión de la publicidad y de las amistades y los efectos sobre la salud.

Después de siete ediciones, la evaluación del concurso tanto a nivel nacional como internacional es muy positiva y los expertos coinciden en que ha demostrado su eficacia para prevenir el inicio del consumo del tabaco. Se utilizó para esa evaluación un grupo de control que no participó en el concurso y dio una prevalencia de consumo del 13,9%, mientras que en otro grupo participante, un año después de realizada la experiencia, el porcentaje de fumadores era del 7,8%, casi la mitad.