De que todo quede resuelto en la próxima reunión depende la disposición de los terrenos necesarios para la ampliación del aeropuerto de Lavacolla, tras el previo desalojo de las instalaciones del Aero Club. El tiempo pasa y la administración aeroportuaria no es ajena a ello. Lo demostró en la reunión de ayer, en la que se evidenció claramente su ansiedad por contar con la parcela de Lavacolla. «Aena tiene más interés en ocupar, en entrar inmediatamente, que en otra cosa», comentó Juan Cuevas.
El organismo vinculado a Fomento está a punto de adjudicar las obras de la nueva terminal y mantiene el plazo previsto de iniciar los trabajos a principios del próximo año. El alcalde también confía en ello porque está seguro de que este mes se cerrará el acuerdo.
El Aero Club, cuya presencia en el área de ampliación le quita el sueño a Aena, ratifica su tesis de trasladarse sin demora al antiguo campo de tiro del ejército. «Espero que en enero podamos empezar las obras en Bando», señala Cuevas.
Lo que seguramente anhelará también es que la próxima reunión sea más sedosa que la desarrollada ayer. Su calificación de este encuentro: «Fue una reunión muy dura, tensa y complicada».
En defensa de Santiago
Cuevas se muestra satisfecho del comportamiento del alcalde Xosé Sánchez Bugallo y de la concejala Mercedes Rosón, que asistió también a la cita de Madrid: «Realmente han estado excelentes y han defendido con claridad los intereses de Santiago».
En la junta de ayer se encontró con el nuevo director general (el tercero en poco tiempo) de la Gerencia de Infraestructuras de Defensa, Jaime Denís Zambrana. Los expedicionarios de Santiago quedaron gratamente impresionados, y Cuevas le vio incluso mejor disposición que el anterior.