El alcalde estradense, José Antonio Dono, avanzó ayer la intención del Concello de pedir a la Xunta que incremente el caudal para la nueva traída de agua del Umia. El caudal previsto en el anteproyecto es de 50 litros por segundo y la traída beneficiará a las parroquias de Guimarei, Nigoi, Ouzande, Parada, Somoza y Tabeirós. Sin embargo, el gobierno local cree que sería interesante aumentar el caudal con el fin de incorporar en el futuro más parroquias a la red de abastecimiento y en previsión del crecimiento del casco urbano estradense.
El Concello hará un estudio técnico para analizar las posibilidades de incluir más parroquias en la red. A priori, el alcalde cree que es posible, ya que la planta potabilizadora se construirá en origen, en la parroquia de Parada.
El proyecto necesita una inversión de 2,5 millones de euros. No obstante, Dono cree que los elevados costes están más que justificados por el gasto que actualmente suponen para el Concello los bombeos del río Liñares. El alcalde cree que el ahorro en los pagos a Fenosa permitirá financiar la obra y rentabilizarla rápidamente. Las obras tendrán un plazo de ejecución de dos años.