Un vecino de Silleda, aunque al parecer natural de A Coruña, J.F.T.V., de 26 años, fue detenido ayer por la Guardia Civil de Silleda en un piso del edificio nº48 de la calle José Antonio de esta localidad, y fue puesto a disposición judicial como presunto autor de un delito de Tráfico de Drogas. Ayer por la tarde ingresaba en la cárcel de A Lama en prisión preventiva. La Guardia Civil se incautó de 14.300 euros en billetes fraccionados de 5 y 10 euros; 612,9 gramos de cocaína; 45,7 gramos de hachís; 369 gramos de marihuana; un ordenador portátil; varias armas blancas y teléfonos móviles.
Todo fue recogido en la indumentaria del detenido y en el piso, en el que existían plantas de marihuana. El detenido tenía antecedentes por varios delitos de robo y atentado a agentes públicos.
La detención y la incautación del material parecen haber sido posibles inicialmente como consecuencia de desavenencias amorosas y de consumo de estupefacientes. Un vecino de Silleda propietario de la edificación cursó una llamada a la Guardia Civil silledense a las 13.55 horas del pasado domingo indicando a los agentes que J.F.T.V., el novio de su hija, había entrado en un piso superior al que utiliza él usando para subir los andamios de una obra lindante. Algunas fuentes apuntan posibles desavenencias, entre los novios de ahí que utilizase el andamio.
Los agentes conversaron con el posteriormente detenido varios minutos a través de una ventana y lo convencieron de que abriese la puerta. Según los agentes participantes el joven estaba en estado extremo de nerviosismo y alteración, con claros síntomas de estar bajo la influencia de alguna sustancia tóxica, algo que confirmaría el mismo, tras tranquilizarlo, asegurando que haber consumido varios gramos de cocaína y algo de hachís. De hecho, el joven en un estado de alucinación afirmaba que en el interior había más gente y su vida corría peligro, algo que era fantasía pues comprobaron que en el piso no había nadie más. Al lugar acudió un equipo del 061 pero el vecino no quiso atención médica.
Los agentes, al entrar, detectaron rápidamente amoníaco, producto que se usa en la manipulación de la cocaína. Previamente habían encontrado en un cacheo al joven un arma blanca, una bolsa con cocaína (presumiblemente), una tableta de hachís y billetes. Luego completaron el alijo en el piso.