Reportaje | Campamento de verano cultural El Concello agolense pone en marcha del 15 de julio al 15 de agosto un campamento de verano que tiene como objetivo dar a conocer a los chavales la historia y los orígenes del municipio
04 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?ntes de viajar, lo primero es conocer lo más próximo. Y eso es lo que harán los participantes en el primer campamento de verano que se celebrará en Agolada del 15 de julio al 15 de agosto. Los asistentes se moverán a lo largo de las jornadas del campamento por todo el municipio para descubrir los lugares de interés desde los petroglifos a las mámoas, pasando por Brocos o el Sobreiral do Arnego. Lugares con un patrimonio natural único o rincones que invitan a desentrañar la forma de vida de los primeros pobladores de Agolada. La alcaldesa en funciones, Margarita Varela, destacó ayer que parte de las actividades que se desarrollen servirán para que los niños pueden conocer en profundidad la historia del municipio en el que viven. Unas iniciativas a las que se suman otras muchas como la participación en talleres lúdicos y creativos, la práctica de juegos y deportes y el disfrute de la piscina. Plazo de inscripción El plazo de inscripción se abre el viernes y los interesados pueden apuntarse en las oficinas municipales de 9 a 14 horas. Se establecerán dos grupos cada uno formado por quince niños: uno para escolares de cuatro a ocho años y otro para estudiantes con edades comprendidas entre los nueve y los trece años. Dos monitores se encargarán de atender a los chavales. El campamento se desarrollará en horario de mañana y tarde. En principio las horas previstas son de 10 a 14 horas y de 16 a 20 horas, aproximadamente. La organización del campamento recae en el Concello de Agolada, que cuenta con la colaboración de voluntarios. Margarita Varela destacó ayer que desde el Concello se intenta potenciar el voluntariado con el objetivo de desarrollar a lo largo del año diferentes iniciativas dirigidas especialmente a los niños. Con el campamento se pretende, según apunta Margarita Varela, que los padres estén más despreocupados durante el verano y al mismo tiempo que los chavales puedan aprovechar el tiempo libre para realizar diferentes actividades. Y de paso, recibir una lección de historia de algo que tienen muy próximo y del que seguramente desconocen muchas cosas: su propio municipio.