Un libro analiza el potencial y las necesidades para la moda gallega El lalinense Román Rodríguez es autor de la obra que aborda cooperativas, talleres y empresas
29 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?n la reciente presentación de la tercera edición del Máster de Moda promovido por el Concello de Lalín, la Universidade de Santiago y Caixa Galicia se daba a conocer una publicación que analiza la situación de las empresas de la confección y la moda de la comunidad gallega. Galicia, un territorio entre la innovación y lo tradicional. Diagnóstico de las empresas de confección y moda es el título de una obra elaborada por el profesor y edil lalinense, Román Rodríguez, junto a María Pilar Alonso, publicada por el Instituto de Estudios e Desenvolvemento de Galicia. El libro hace un recorrido histórico por el sector de la moda gallega, para después realizar un diagnóstico sobre su situación actual y sus posibilidades de futuro. Para ello se realizaron encuestas tanto en empresas como en talleres y cooperativas dedicadas al textil en las cuatro provincias. El informe fija una serie de puntos débiles y fortalezas. En el caso de las empresas, incide sobre todo en la excesiva especialización en la fase de confección así como en las dificultades para la creación de un clúster y de un sistema integrado que genere un mayor nivel añadido al bum productivo de la moda. Alude también a los problemas que puede acarrear el relevo generacional en algunas firmas, «bastante personalistas y generalmente de base familiar». Entre esas debilidades de las empresas de moda el libro recoge la aparición de nuevos mercados con costes de producción más bajos, carencias de formación en procesos de gestión y comercialización o la escasa apuesta por la innovación y el «fuerte individualismo empresarial». En el otro lado de la balanza, entre las fortalezas se alude a un mercado de trabajo de cierto nivel de especialización y formación en el proceso de fabricación, la gran capacidad de producción, las mejoras en la competitividad, la reducción de costes al subcontratar servicios con talleres y cooperativas, la diversificación de canales de comercialización o la proliferación de marcas propias. También la reinversión de muchas empresas para mejorar en comercialización y mecanización del proceso productivo, junto con el incremento de la gama de productos. Escasa especialización Entre los problemas que afectan a los talleres, según recoge la publicación, destaca la escasa especialización y la dedicación casi exclusiva a la fase de la confección. También incide en el reducido tamaño de los talleres, la cualificación profesional media, la producción de prendas de escasa complejidad técnica o la fuerte dependencia de subcontratación con el grupo Inditex y el riesgo de pérdida de mercados ante la producción con menores costes labores en otros países, sobre todo de la Europa del Este. Entre las fortalezas para los talleres se cita la experiencia de sus trabajadores, así como la especialización en la fase de confección y ensamblaje de las prendas, así como una localización adecuada de las instalaciones en las proximidades de los establecimientos productivos de sus clientes. Por lo que respecta a las cooperativas, se cuestiona la «dependencia muy fuerte de la empresa suministradora de la carga de trabajo que condiciona en la práctica totalidad la actividad productiva y los salarios de los miembros de las cooperativas», así como la carga de trabajo irregular, la débil especialización productiva o la escasa renovación del parque de maquinaria. Sí resulta positivo par el futuro de las cooperativas la cierta estabilidad en cuanto a socios, las líneas públicas de financiación y formación, los salarios más altos en relación con los talleres o la existencia de carga de trabajo. En las encuestas que se realizaron para sustentar esta investigación se incluyó la comarca de Deza, tanto para empresas como para talleres, cooperativas y trabajadores.