Crónica | Dificultades para encontrar directiva El empresario estradense llegó a anunciar ayer al mediodía que asumía la presidencia del club rojillo, pero a media tarde se desdijo al descubrir que la mayoría de los apoyos recibidos eran sólo de boquilla
18 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?a continuidad del Club Deportivo Estradense estuvo ayer asegurada... durante unas seis horas. El tiempo justo para que el empresario local Luis Rivadulla descubriera con tristeza y decepción que la mayor parte de los numerosos apoyos recibidos durante el pasado fin de semana a su oferta de cargar con la gestión de la sociedad deportiva se quedaban en palmaditas en la espalda. A última hora de la mañana de ayer, Luis Rivadulla manifestaba a los medios de comunicación que «asumo a presidencia do C.D. Estradense» al comprobar que «os apoios que temos son importantes». En ese momento había logrado ya el compromiso de «media ducia de persoas, e conto con ter unhas doce» dispuestas a integrarse en su directiva. Justo el número que considera necesario para dirigir un club como el Estradense sin que suponga una condena a trabajos forzados para sus responsables. Rivadulla daba por hecho que a lo largo del día cerraría la mayor parte de esos hipotéticos fichajes. Habló con un técnico local Hasta tal punto estaba convencido el único socio rojillo dispuesto a moverse para evitar la desaparición del Estradense de que su iniciativa había tenido éxito, que Rivadulla incluso se atrevió a adelantar sus contactos con un entrenador local, cuyo nombre prefirió no desvelar. Un técnico que sustituiría a Suso Moure, y que se encargaría de sentar las bases del proyecto de apuesta por la cantera local que el presidenciable tiene en mente. Para terminar de dejar claro que había tomado una decisión firme, Rivadulla anunció que hoy se reuniría junto a Francisco Muíña, al que ya presentó como su vicepresidente, con el todavía mandatario del Estradense, José López Vilariño. Un encuentro destinado a conocer con detalle la situación concreta de los contratos de la plantilla y las cuentas del club. La sana satisfacción transmitida por la mañana mutó apenas seis horas después en boca de Luis Rivadulla en un pesimismo si cabe más profundo que el que el pasado viernes había sentido al ver cómo su ofrecimiento a la asamblea del C.D. Estradense era respondido con el silencio de los presentes. Bien avanzada la tarde, Rivadulla se puso en contacto con los medios de comunicación. Pero en contra del aguardado listado de la nueva directiva del club, el empresario informó de que «case seguro non vaia rematar asumindo a presidencia» rojilla. Y es que «recibimos moitas chamadas de apoio, pero cando pides o compromiso persoal, a xente non está disposta a entrar na directiva. Xente coa que contaba non dá o paso. Leveime unha desilusión grande» al ver que al final del día sólo contaba con el respaldo firme de cuatro personas. Rivadulla mantiene no obstante su disposición a «poñerme diante sempre que teña unha directiva ampla detrás». Y con esa idea se reunirá hoy igualmente con López Vilariño.