Cultura y foliada en Carboeiro

La Voz LA VOZ | A ESTRADA

DEZA

MIGUEL SOUTO

Reportaje | Romería de Santa Ferreña El monasterio y su entorno acogió ayer una nueva edición de los Encontros de Música Tradicional, que incluía artesanía, exposiciones, comida, juegos, teatro y acampada

02 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

La asociación Santa Ferreña, de Silleda, celebró ayer con un notable éxito y bullicio a todas horas, una nueva edición, la séptima, de los Encontros de Música Tradicional. Las exposiciones, teatro y demás actividades se desarrollaron tanto en la capilla como dentro del monasterio y en su entorno, incluidas las orillas del río Deza, donde la fiesta acabaría bien entrada la madrugada, con una acampada. Los organizadores se mostraron más que satisfechos a última hora de la tarde, cuando la fiesta y las actividades estaban todavía a medio desarrollar. La jornada lúdica para los vecinos de Silleda y amigos de este tipo de encuentros y celebraciones se ponía en marcha poco después del mediodía. La sesión vermout, con grupos de la zona, empezó a animar a los asistentes, danto paso a la procesión de Santa Ferreña. A continuación le tocó el turno a la compañía de títeres Seisdedos, presentando su espectáculo Dueto de fio . Exposiciones Uno de los atractivos de estos encuentros son las exposiciones. En esta ocasión se contaba con una denominada Con media vara de tela , que organizaban Luis Prego, Toño López y Fuen Nieto, colaborando los colectivos Brincadeira, Veña que vai y Albendeira. También había exposiciones de instrumentos de percusión, así como de marionetas y títeres. Fue también un éxito la celebración de la feria de artesanía, destacando los talleres de pirograbado, talla, madera y hueso, de macramés y otros. El momento más animado fue la comida popular, con centenares de vecinos reponiendo fuerzas para la tarde. Después llegaron los juegos populares para todas las edades, los cuentos, a cargo de Pura Iglesias y Celsiño Fernández, y una representación teatral con un grupo de jubilados de Arzúa. Casi todo el mundo pudo aguntar hasta que se inició la foliada. Cada cual llegó con sus instrumentos, y la música tradicional fue ya una constante hasta que los cuerpos se fueron rindiendo. Los más jóvenes, y también otros que no lo eran, siguieron la fiesta en la acampada que se organizó junto a las aguas del río Deza.