La lluvia dejó dos accidentes de tráfico en Vila de Cruces y Lalín

La Voz LA VOZ | LALÍN

DEZA

Ambos siniestros se saldaron con cuatro heridos, aunque ninguno de consideración El kilómetro 3 de la PO-533 es un «punto negro» para la circulación local

16 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

?a lluvia y la falta de atención fueron las presuntas causas de dos accidentes de tráfico ocurridos en la mañana de ayer en Vila de Cruces, y por la tarde en Lalín. El primer siniestro tuvo lugar cerca del mediodía de ayer en un cruce en la carretera que une Vila de Cruces y Agolada. Un turismo con matrícula M-8250-LT y conducido por J.C.C.F., vecino de Vila de Cruces, impactó contra el lateral de un camión matrícula PO-4406-DF propiedad de la empresa Ferrokey. Las primeras hipótesis sobre las causas del incidente apuntan a que uno de los implicados se saltó una señal de stop. J.C.C.F. abandonó por su propio pie el vehículo, que quedó completamente destrozado, y se dirigió hacia el centro de salud de Vila de Cruces. Algunos testigos afirmaron que el joven parecía estar bien, pero que sangraba por los oídos. Después se le trasladó hasta el Complexo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS) donde fue ingresado por Urgencias con politraumatismos y magulladuras. Su pronóstico es reservado. El conductor del camión salió ileso. Lalín Dos vehículos colisionaron ayer en el kilómetro 3 de la carretera PO-533 que lleva desde Rodeiro a Lalín. Cerca de las cinco de la tarde, un Citröen BX matrícula PO-1912-BM conducido por A.V.C. Sufrió una salida de carril en la proximidad de una curva en el lugar de Setefontes. En esta salida impactó contra otro turismo, un Renault 21 matrícula C-9153-BH conducido por A.O.V. y que viajaba acompañada por dos personas más. El siniestro dejó destrozado el Citröen. La lluvia y un aparente exceso de velocidad pudieron ser los causantes del siniestro. Conocido El kilómetro 3 de la PO-533 es un punto de la circulación bastante conocido entre los conductores de la zona. En los últimos años se han producido bastante salidas de carretera a pesar de que la calzada se encuentra en un estado bastante aceptable. Los conductores deben extremar la precaución en jornadas como la de ayer en las que el tiempo convierte trayectos habituales en trampas.