A rúa do vento La asociación Vello dos Cornos trasladó a diez de sus xenerais del Entroido de Merza a la capital. Estuvieron acompañados por personajes singulares de este clásico evento
03 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Xenerais al trote tomaron ayer las rúas de Pontevedra. Eran diez y procedían de la parroquia de Merza. Con elegancia castrense y con simpatía carnavalesca, según pudieron observar los pontevedreses, se produjo la conquista que escondía la muestra etnográfica en el escenario provincial propiciado para difundir cultura y modos populares, formas de vivir los cambios solares y de recordar la historia. Etnografía en estado puro que preside la elegancia de los xenerais pero que tiene un mundo paralelo rico e imprescindible que completa el retablo entroidiano. Se pudo ver algo en Pontevedra. Por allí se dieron cita desde Merza el escribano, el frade, abanderados y o vello dos cornos, que da nombre a la asociación que promueve el Entroido de Merza. Los moros los más cañeros de esta película vital merzana no acudieron. Quizá quedaron afinando sus lenguas demoledoras para el domingo cuando el rito convierte a los lenguaraces en liberadores por un año de las culpas locales. Pontevedra tuvo el aperitivo de una escenificación que tiene fecha en la tarde del domingo próximo en Merza. Ayer tomaron Pontevedra. El domingo tomarán Merza en cuerpo y alma para purificarlos. Eso sí, en verso. Doos Ruedas crea un escenario comercial con gran coherencia en Carragoso La empresa lalinense Doos Ruedas, es clásico en el mundo de la moto en Lalín. Ayer dio un paso más en esa línea y lo cargó de coherencia comercial. La firma dejó sus instalaciones en Rosalía de Castro y se asentó en Carragoso 53, en la salida de Lalín a Cruces. En el acto inaugural de ayer ya se vieron sus posibilidades en la gran dimensión del espacio y en el mundo creado en ese espacio. Apartado unos metros de la carretera la instalación central incluye, en bajo y primero, sendas áreas de exposición-venta de motos, también una boutique de productos ligados a las motos y un área de taller. El espacio exterior complementa la oferta con un gran recinto para pruebas y un castillo de trial. Todo se puso en marcha ayer en tarde-noche inaugural donde Edelmiro González, gerente de Doos Ruedas, ejerció de anfitrión de un acto con gran presencia de aficionados y deportistas destacados.