Un mandato sin gobierno monolítico

La Voz O. P. | LALÍN

DEZA

Análisis | Crespo cumple 17 años en la alcaldía

01 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

?l alcalde de Lalín, Xosé Crespo, cumple mañana 17 años al frente del gobierno municipal; en mayo optará a su quinta reelección, tras cuatro mayorías absolutas desde 1991. El último mandato de Crespo ha incluido variantes respecto a los precedentes. La más importante es la rotura de la imagen de gobierno local sin fisuras que tanto gusta en la alcaldía de Lalín. Una imagen que se quebraba en abril del pasado año, cuando Ramiro Ruibal presentaba su dimisión como edil, siendo uno de los concejales con dedicación exclusiva y con el mayor número de áreas a su cargo. Su salida marcó una profunda reestructuración del gobierno local, de la que salió reforzado el primer teniente alcalde, Camilo González Bodaño. A sus funciones en Obras sumaba de nuevo Movilidad Urbana y Seguridad, mientras Román Rodríguez heredaba Industria, bajo una nueva denominación de Desarrollo Local. La marcha de Ruibal dio origen a cierto revisionismo en sus políticas, y a la incorporación de Nuria Rodríguez Carral, quien nueve meses después está -como lo estuvo Ruibal- en el ojo del huracán de la oposición y de Fórum Urbano. Y también a una posición de fuerza más ostensible por parte de Bodaño, que se percibe aún más por ser responsable de la sección que mueve más personal en el Concello: obras. Diferencias con Bodaño Este hecho ha provocado ciertas diferencias con el veterano Bodaño por parte de algunos ediles con menos años en el Concello, diferencias que se admiten desde parte del propio gobierno municipal, pero limitándolas a discrepancias puntuales sin mayor trascendencia y destacando la unión que existe en el grupo de gobierno. También las ausencias del concejal de Vilatuxe, José Antonio González, están en el punto de mira como un posible indicio de fisuras en el grupo municipal del PP. Sin embargo, en el gobierno local apuntan que estas faltas se deben a causas familiares, de las que está al tanto el propio alcalde Xosé Crespo. Añaden además que el respaldo del edil de Vilatuxe a Crespo «está fóra de dudas». Con los difíciles equilibrios entre renovación y continuidad en su grupo, Crespo afronta los últimos meses de un mandato que dejó atrás los gobiernos monolíticos.