A la realidad tras el turrón

PEDRO BERMÚDEZ

DEZA

EL CRISOL | O |

06 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

HOY ES UNO de esos días especiales en el calendario. No porque empiezan las rebajas sino porque se termina la Navidad. Estas fechas le afectan tanto a los que tienen vacaciones como a los que han tenido que estar trabajando a la vez que disfrutaban hasta altas horas de la madrugada con la fiesta o sobremesas largas con familiares, amigos y compañeros de trabajo. Y aunque en las casas aún quede algún turrón guardado en el armario, ya no es lo mismo. Es como si estuviese más duro y perdiese el sabor desde que a finales de noviembre comenzamos a probar el primero. Que nadie se engañe. El problema no está en el turrón, sino que la Navidad ya pasó. Y aunque no fue blanca, su embrujo no faltó a su cita. Primero, Papa Noel y Nochebuena, después Navidad, Nochevieja y, para poner el punto y final, los Reyes Magos. Melchor, Gaspar y Baltasar traen la ilusión, pero al mismo tiempo, y tras el estado de alegría mientras se desempaquetan los regalos, nos devuelven a la realidad. Jornada dominical y lunes. Otra vez a la monotonía del resto del año, pero un poquito peor. Ahora es cuando toca hacer números de verdad. Regalos, cenas y salidas dejaron la tarjeta tocada. Eso es a lo que hay que enfrentarse. Los planes de noviembre de intentar ajustarse un poco más y no dejarnos llevar por el espíritu más comercial de la Navidad, otra vez se truncó. No hay quien pueda contra ella. Y además, no sólo toca sufrir las consecuencias económicas, sino que el espejo refleja una figura un poco más redondeada que hace mes y medio. ¡A las rebajas, para comprar algo que la disimule! Las cuentas, ya se harán en febrero, cuando lleguen las primeras facturas con la subida de enero. Y para la figura, mejor esperar a marzo para ir al gimnasio, porque está próximo el Carnaval. Hay que adaptarse.