El cierre del ejercicio del 2005 de la Semana Verde recoge de modo expreso que no se prevén despidos
DEZA
Las alertas levantadas por los trabajadores de la Fundación Semana Verde sobre su futuro laboral concede valor informativo a informes que serían noticia solo en sentido contrario. Los trabajadores de la Fundación cifraban el viernes en 49 los empleados en la institución y mostraban sus temores laborales. El cierre del ejercicio de 2005 de la fundación ferial recogía expresamente un capítulo referido a posibles obligaciones respecto al personal. El documento recoge que las indemnizaciones a pagar a empleados por despidos que pudieran producirse como consecuencia de reajustes de plantilla u otros motivos no imputables a ellos se calculan en base a los años de servicio y cualquier gasto en ese sentido se computa en la cuenta de pérdidas y ganancias del ejercicio del despido. El informe recoge que «no se prevén despidos que hagan necesaria la creación de una provisión por ese concepto». En el ejercicio de 2006, según indicaron los trabajadores, los empleados de la Fundación son 49 y no se incluyen seis más de la Asociación Feiral que es independiente aunque esté interrelacionada con la Fundación, hasta el punto de que facturó 21.500 euros por cesión de personal a la Fundación El dato permite contrastar que el informe del cierre de 2005 pecaba de exceso de realismo porque no sólo no había previsión de despidos sino que se produjo un considerable incremento de personal dado que el informe de 2005 recoge una plantilla media del ejercicio de 37 personas entre Dirección (7) Administración (14), Técnicos (12) y Obreros (4), una docena menos que en 2006. Más en gasto en personal Un dato más de la evolución del peso del área laboral de la Fundación, pese a la desmesurada descapitalización, es la partida presupuestaria de sueldos, salarios y asimilados. Creció en 2005 respecto a 2004 en un 14%, lo que permite presuponer que con el incremento de personal en 2006 la partida, que se situaba en 2005 sobre los 950.000 euros, volvió a dispararse en crecimiento.