Necesidad de ser felices

DEZA

RASTRO DE AIRE | O |

28 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

TODO PARECE ir ocurriendo despacito, con sosiego inimaginable en semanas previas, con xantares y cenas prolongadas, con ternuras perceptibles. Todo parece caminar lento como buscando que acabe el año para empezar de nuevo con energía renovada con proyectos y objetivos nuevos. Es lo que se muestra en las calles y en las áreas escolares e institucionales. Ya se que en despachos de empresa se aceleran las contabilidades y los cierres de balances pero empresarios y empleados cuando pisan las calles cargadas de Navidad se incorporan al ritmo de circular cansino hasta el cierre de año. Familias, compras, luces, regalos todo se palpa en nuestras calles estos días. Y todo es viejo, repetido año tras año. Trabajando o de vacaciones todo se mide desde otros sistema métrico y ese es el gran mérito de estas fechas que,, queridas o denostadas, no pasan inadvertidas, tienen peso propio y se asientan en la necesidad que tenemos todos de ser felices y de hacer feliz a alguien, cosa que se nos olvida gran aparte de año. Por eso agarramos al espíritu navideño sin importar quien lo propicie, religión, márketing o gobierno de turno. pablo.viz@lavoz.es