El Leganés confía en poder vencer al Portadeza en Lalín

Pablo Penedo Vázquez
Pablo Penedo LALÍN

DEZA

MARCOS MÍGUEZ

El entrenador del colista considera vital parar el rápido juego dezano Defensa abierta y ataque veloz son la apuesta madrileña para compensar su déficit físico

09 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

No hay rival pequeño. Esta es la premisa del entrenador del Leganés, colista del Grupo A de la Primera Nacional. Raul Feito, que a pesar de su apellido no es gallego ni descendiente de, encara la visita de su equipo mañana a Lalín con optimismo, convencido de que tal y como está la Liga, «cualquier equipo le puede ganar a cualquiera». Por ello, nadie le puede quitar en estos momentos la ilusión de dar la campanada en la capital dezana. Raul Feito recuerda que «hace dos semanas fuimos a Carballal con la idea de que éramos las víctimas, y al final empatamos el partido». Su pregunta es, ¿por qué no va a poder suceder lo mismo mañana en la cancha del Portadeza?. La irregularidad mostrada hasta ahora por el equipo de Milucho alimenta aún más la esperanza del preparador madrileño. El Leganés 2006/07 parte prácticamente de cero. El pasado verano el recién nacido Boadilla se agenció el siete titular de su vecino autonómico, del que se nutrió también a la hora de cubrir los puestos de primer y segundo entrenador. Procedente de la Primera Territorial, Raul Feito tuvo que echar mano de la cantera y equipos de su Liga de procedencia para completar una plantilla con escasa experiencia en la Primera Nacional y sólo tres supervivientes del Leganés 2005/06: Roberto Feital, Felipe García y Óscar Fernández. Con estos mimbres, «nuestro objetivo es mantener la categoría». Visto lo visto hasta ahora, al Leganés le va a costar sobrevivir este año en la Primera. Son muchos los que ven en este equipo el más firme aspirante a ocupar una de las dos plazas de descenso al final de la Liga. Lo cierto es que además del trabajo añadido de conjuntar a un plantel profundamente renovado, Raul Feito ha tenido que lidiar con la lesión tras la primera jornada de dos hombres importantes en su esquema, Ramón Hernández, pivote de 29 años y especialista en defensa, y el lateral francés de 22 Bastien Fulchieron. La envergadura física es el principal déficit del cuadro madrileño. Una carencia que Feito trata de compensar con defensas abiertas y ataques rápidos. «Cuanto menos ataquemos en estático, mejor», comentaba ayer. Por el mismo motivo, «necesitamos que el Portadeza no logre practicar su balonmano veloz, y que no pueda coger 3-4 goles de ventaja. Porque aunque somos luchadores, nos cuesta remontar» con el peor balance anotador de la Liga: 24,57 goles por partido.