La construcción de cuatro edificios pone fin en Forcarei a un lustro sin actividad urbanística

Rocío García Martínez
Rocío García A ESTRADA

DEZA

Si en A Estrada la construcción lleva paralizada más de tres años por culpa de los retrasos en la aprobación del nuevo Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM), en Forcarei la situación era similar hasta este año, aunque por causas diferentes. En el municipio forcaricense, el PXOM no sólo está aprobado desde el 2000, sino que además está colgado en la red para que cualquier constructor pueda comprobar sin problemas dónde y cómo puede construir. La medida se debe, según indicó ayer el alcalde de Forcarei, David Raposeiras, a la apuesta por la claridad y el rigor urbanístico. «De esta forma calquera pode coñecer de inmediato onde pode construir ou incluso vixiar o cumprimento da legalidade urbanística fóra das súas propiedades», explica. Aún así, en el último lustro el Concello no registró ni una sola petición de licencia de obra. Los promotores no encontraban demasiado apetecible el mercado y tampoco había excesivas zonas propicias para sentar los cimientos. Sin embargo, la apertura de alguna calle y el modesto repunte empresarial que siguió a la construcción del polígono de Vilapouca animó finalmente a los constructores. En el año que termina, el Concello concedió licencias para la construcción de tres edificios: uno de doce viviendas en la calle Progreso, otro de seis en la calle de Dúas Igrexas y un tercero con ocho pisos en la rúa Regueiro. En el edificio de la calle Progreso están vendidos todos los pisos. En los otros, que todavía están en obras, ya hay algunas viviendas comprometidas. La actividad constructiva proseguirá en los próximos meses, ya que la promotora que acaba de construir un edificio en la rúa Progreso ya ha solicitado licencia en el Concello para ejecutar una segunda fase de la urbanización que supondrá la creación de otras doce viviendas.