A Estrada protegió ya un tercio del monte que ardió en Barcala

F. S. Cordón A ESTRADA

DEZA

MARCOS MÍGUEZ

Crónica | Hoy acaban las tareas de resiembra y consolidación del suelo Los trabajos se realizaron en las zonas de máxima pendiente, pero quedan superficies por recuperar en el mismo monte y en Montillón

14 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Las dos cuadrillas de lucha y vigilancia contraincendios que consorció este año el ayuntamiento estradense con la Xunta han dedicado los dos últimos meses a proteger y recuperar el suelo en los montes que ardieron dentro de las parroquias de Barcala. El incendió, que duró casi 24 horas, se produjo en los días de agosto en los que el fuego afectó a media Galicia. Las llamas se iniciaron junto a la carretera de San Miguel a Santa Mariña, y se extendió por el monte Caeiro. Se pudo extinguir el incendio gracias a un cortafuego, lográndose salvar también una zona de arbolado muy próxima a una aldea. Cada equipo está integrado por cinco operarios y un responsable. Máxima pendiente Las actuaciones que promovió después el Servicio de Monte de la consellería de Medio Rural llevó a las dos brigadas de A Estrada a montar un operativo en dicho monte para proteger y recuperar el suelo quemado en las zonas de máxima pendiente, sobre todo con siembra de gramíneas, herbáceas y arbustos, al tiempo que se creaban diques con ramas, piedras y tierra para evitar que el agua de las inevitables lluvias del otoño ocasionaran arrastres, una grave erosión y pérdida del suelo. Una de las dos cuadrillas dejó de actuar el pasado día 5, cuando acababan los contratos. Pero la otra brigada siguió con las mismas tareas, empeñados en recuperar la mayor superficie posible en las más de 120 hectáreas que ardieron en aquel incendio de agosto. Estos trabajadores del segundo equipo concluyen hoy los trabajos, con la sensación de que el suelo queda resguardado de los riesgos de las fuertes lluvias y arrastres. Los responsables estiman que todo este operativo ha permitido proteger casi la tercera parte de la superficie quemada en este monte, pero sobre todo las zonas de mayor pendiente.