Pousa Antelo, palabra y nación

La Voz

DEZA

A rúa do vento El histórico galleguista recibió un baño de palabra, música y poesía en Agolada donde tocó el tamboril en medio de los Pendellos homenajeado por vecinos y allegados

16 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Mingos de Axouxere dijo que tocaría el tamboril y Avelino Pousa Antelo (mayo de 1914), el galleguista historico, tocó el tamboril en medio de Os Pendellos de Agolada. Tocó la Xota de Lucas y se retiró a sentarse con un «xa cumplín», como si nada, por encima ya de los noventa y con la petición del poeta emocionado y afónico Vázquez Pintor de «vive cento e trinta alborecidas máis» aireada en la prensa y en la voz de Manuel Busto (también poeta), en el escenario, laudo y reconocimiento al intelectual que tocó el tamboril después de escuchar su historia, sus méritos su labor en boca de muchos y hasta en un ejemplar de A Nosa Terra del 24 del 1 de 1936. Amigos dos Pendellos e Bico da Balouta Ellos la armaron, la música y la palabra. Pusieron pasión a un homenaje que tuvo eco social más alla de Deza y Tabeirós-Montes. Tromentelo, Axouxere, A Quenlla, Chouteira, Bailes do mundo y el propio Bico da Balouta, pusieron la musica, luego poetas y artistas, en el escenario recitando o respaldando en la audicencia, cerraron el círculo de la «música e palabra» programada por Bico y por Amigos. Fue un día largo con un centenar largo de presencias politicas _Montserrat Prado, Cristobal Fernández, Gonzalo Constenla_ y del mundo de la cultura. Ausencia fue (citada) la megafonía municipal por estar ocupada y altos municipes (que no el apoyo del Concello, se dijo). Avelino se lleva su Pendello y deja su palabra A la audiencia le gustó que Avelino aludiese a Cunqueiro y a que sin lengua no hay nación ni historia. Encartaba polo pau. Cumplir 90 en Santiso Benito Diéguez Taboada, celebro ayer sus 90 años en el Fogar de Breogán de Santiso de Lalín de donde es natural. Con gran saga familiar, estuvo arropado y mimado por sus tres hijos, diez nietos y once biznietos. La foto de familia ya hace historia y es contrapunto de ensamblaje familiar en tiempos de dispersión. La emoción vivida lo refrenda.