Un informe del Consello de Contas cuestiona la operación inmobiliaria El equipo rectoral dice que su objetivo era poner en valor el patrimonio de la institución
15 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Ante las críticas formuladas por el Consello de Contas a la gestión realizada por el equipo de gobierno de la Universidade de Santiago (USC) en el ejercicio 2003 y, concretamente, a la venta de terrenos en Galeras para financiar las obras del Campus da Saúde, la institución ha respondido alegando que la operación fue legítima y contó en todo momento con el visto bueno del Instituto Galego da Vivenda e do Solo. En un escrito de alegaciones remitido por el rectorado de la USC al Consello de Contas se explica que en el ejercicio 2003 se decidió crear una sociedad (Galeras Entrerríos, S.L.), participada al 50% por la USC y al 50% por Caixa Galicia, con el fin de vender los terrenos en los que se asentaba el antiguo Hospital Xeral de Galicia para edificar en ellos viviendas y locales comerciales. Esta decisión fue criticada por el Consello de Contas, que cuestiona la legitimidad de las operaciones inmobiliarias realizadas por la USC por alejarse de sus fines docentes e investigadores y por obtener un beneficio por la venta de un suelo de uso público y compartirlo con una entidad privada. Acuerdo Ante estos reproches, la USC alega que la venta de los terrenos de Galeras era necesaria para financiar las obras del Campus da Saúde, y que se optó por la venta ya que la única alternativa era la subasta de las fincas, con lo que el precio obtenido habría sido muy inferior a los 22,3 millones de euros ingresados en las arcas de la universidad. En cuanto a la sociedad creada conjuntamente con Caixa Galicia, el equipo rectoral señala que fue una solución acordada «conxuntamente co IGVS». Otra de las críticas formuladas por el Consello de Contas se refiere a la venta de los terrenos sin someterlos al régimen de protección oficial. Ante esto, la universidad compostelana alega que la decisión de catalogar el suelo compete a los ayuntamientos y a la Xunta, no a las autoridades académicas. Por todas estas razones, los responsables de la USC señalan la necesidad de que el Consello de Contas tenga en cuenta las alegaciones realizadas en su valoración. Sin embargo, el informe definitivo ya ha sido presentado al Parlamento, por lo que los argumentos del equipo rectoral no podrán ser recogidos en el documento. Tampoco podrán ser incorporadas las alegaciones de la USC en otros aspectos, como en lo referido a las competencias en materia de gestión económica de la universidad. Según el informe del Consello de Contas, estas cuestiones deberían ser asumidas por el gerente de la Universidad, y no por el vicerrector de Economía, como ocurre en la práctica. Sin embargo, las alegaciones de la USC establecen que el actual reparto de competencias es conforme a la LOU y a los estatutos.