A CONTRAPELO
07 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.AL ALCALDE de Agolada no le ha hecho mucha gracia la tormenta desataca con el Ponte dos Cabalos, alentada desde el Bloque y respaldada desde la Asociación dos Pendellos. Una defensa del patrimonio arquitectónico que al regidor se le ha clavado como una espinita. Quizás porque se tildó de atentado. Él prefiere hablar de accidente. El problema radica en que los accidentes a los bienes monumentales que son de todos proliferan con exceso, muchas veces sin que nadie dé la voz de alarma para evitarlos. Pero si grave es que se produzcan, peor resulta actuar para tapar cuanto antes la polémica. Resulta preferible buscar asesoramiento y control de los técnicos en la materia, de la Dirección Xeral de Patrimonio por ejemplo, antes de colocar nuevas piedras donde se rompieron las antiguas. Y, ahora, confiar en que este tipo de accidentes, como los de carretera, cada vez sean menos.