Lalín lanza la Semana Alegre

DEZA

EL CRISOL | O |

24 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

HASTA ESTE mes de agosto, las semanas tenían asociados distintos calificativos que las hacían inconfundibles en las referencias generales: la Semana Santa, con sus procesiones y mini vacaciones; la Semana Trágica, con la evocación de tumultos y revueltas ciudadanas en Barcelona; la Semana Fantástica, que uno asocia con rebajas de grandes almacenes; y luego están esos grandes clásicos populares, la Semana Cultural y la Semana Parroquial. Desde el mes de agosto, el Concello de Lalín lanza su nuevo concepto al universo de las semanas que buscan ser algo más que un conjunto de siete días: la Semana Alegre. La idea es dinamizar las zonas rurales, y para ello se han organizado numerosas actividades en grupos de parroquias. El concejal José Iglesias ha sido el encargado de estrenar su condición de concejal de Dinamización Rural con el trabajo de coordinación de todo el plan, con un esfuerzo destacable, y que se plasma en el nombre de Semana Alegre. Como toda buena semana de esta índole, no dura más allá de dos días, pero esto no es lo que más extraña de la denominación. Ya en la presentación de estas actividades el nombre despertó ciertas sonrisas, porque el adjetivo aparece en muchas ocasiones con otras palabras a las que cambia el significado inicial. Desde la «vida alegre», a las personas que acaban la ronda de bares «un poco alegres» o quienes son «muy alegres» en sus negocios. Para otros, este concepto de alegría organizada está superado en el 2006. Ya se sabe que «nada nuevo bajo el sol». Pero entre las denominaciones de Concellería de Medio Ambiente, Actividade Agraria e Dinamización Rural -término del siglo XXII- y la Semana Alegre -siglo XX- debe haber algunos vocablos más al uso: aunque sea para llamar de otro modo a lo mismo de siempre.