Crónica | Varias parroquias estradenses, arrasadas por el viento Una tormenta, con intensa lluvia y ventolera durante media hora, derribó centenares de árboles, destruyó cultivos y produjo inundaciones, incluso en viviendas
15 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El municipio estradense superaba a media tarde de ayer una segunda jornada consecutiva de fuerte calor, bochorno y humedad en el ambiente. En la parroquia de Riobó tenían al menos unas nubes más cargadas de lo habitual, y disfrutaban de sombra. A poca distancia, en Arnois, un incendio había quemado a las cinco de la tarde unos 3.000 metros cuadrados de prado y??viñas.?Pero a las siete de la tarde les cayó encima una especie de maldición, por gozar de mejor temperatura que en otras partes. Una fuerte tormenta, con rayos y lluvia intensa, se hizo acompañar de una especie de minihuracán que cogió a todos desprevenidos, sobre todo a los árboles. Centenares de ellos sufrieron la???embestida. Decenas de pinos quedaron curvados pero otros muchos árboles, incluido un nogal centenario y sobre todo los más jóvenes, fueron derribados, arrancados y lanzados al río, carreteras y pistas, que se llenaron de ramas, arbustos y árboles. El panorama posterior era desolador. Protección Civil tuvo que trabajar a destajo, después, durante muchas horas. El huracán afectó también a las vecinas parroquias de Paradela, Riveira, Pardemarín y Berres. Maizales y otros cultivos quedaron planchados por el viento en toda la zona. Muchos tejados y palleiras sufrieron asimismo las consecuencias. Pero la intensa lluvia también hizo estragos en los cultivos y viviendas, provocando múltiples inundaciones, y daños.