El año que viene, otra vez en Lalín

DEZA

MARCOS MÍGUEZ

Crónica | Concentración nacional de rugby femenino sub-18 Monitoras y jugadoras han participado durante toda la semana en las múltiples actividades programadas.El Seven de mañana pondrá el punto y final

13 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Lalín ha sido durante esta semana la capital nacional del rugby. Femenino, y sub- 18, para más señas. La capital de Deza y sus proximidades ha sido el lugar elegido por la Asociación de Rugby Femenino para organizar una concentración nacional ideada para chicas de entre 13 y 21 años. La Fundación Deporte en Lalín ha sido parte vital en el desarrollo del proyecto, al que se han sumado 13 jugadoras de toda España. Desde el lunes chicas llegadas de Andalucía, Euskadi, Cataluña y Galicia han convivido en el albergue municipal Vicente Agulló, y han disfrutado de un sinfín de actividades relacionadas con el deporte que practican. La Asociación de Rugby Femenino tenía muy claro el objetivo: cubrir el vacío de iniciativas y competiciones existentes para las jóvenes entre 14 y 18 años en el rugby. Monitoras y participantes coinciden en que el objetivo está cumplido. Durante los cinco días de concentración, que culminan mañana con el Seven de rugby, las 13 participantes han conjugado sesiones de entrenamiento con actividades más lúdicas. Ayer, tras la parte matinal dedicada a cuestiones técnicas, tácticas y de disciplina deportiva, jugadoras y monitoras se trasladaron a Vilatuxe. El entorno fluvial sirvió de improvisado campo de juegos y entrenamiento. Sin miedo al rigor de la tarde, las participantes en la concentración mezclaron juegos con jugadas para aprovechar la última tarde lúdica. Y es que hoy, las 13 jugadoras y las cuatro monitoras dedicarán toda la jornada a preparar los partidos que disputarán en el Seven internacional de mañana. Las asistentes se distribuirán en dos equipos con los que aguardan hacer un buen papel. Trabajo duro Durante toda la semana, Mentxu Hidalgo, Mar Álvarez, Cristina Guntín y la lalinense Rocío García Eiras han hecho las veces de monitoras y profesoras de las 13 participantes en la concentración. La disparidad de edades, procedencia y preparación hacía pensar a las monitoras que el trabajo sería duro, pero la entrega total y la seriedad con la que las jóvenes deportistas enfocaron estos días, ha sorprendido favorablemente a las coordinadoras. Sesiones matutinas como la de ayer en el gimnasio, obtuvieron respuestas muy positivas de las jugadoras. Esta es la segunda concentración que la Asociación Rugby Femenino organiza para chicas sub-18, tras un encuentro de dos días celebrado en Madrid y al que asistieron 80 jugadoras. A falta de la jornada preparatoria de hoy, y del Seven de mañana, el balance de monitoras y participantes es absolutamente positivo. Mentxu Hidalgo, una de las coordinadoras, destacó la «acogida del pueblo, de la Fundación Deporte en Lalín y del propio albergue». Hasta tal punto están satisfechas las participantes, que el año que viene, quieren «que sea otra vez en Lalín», afirma una de las monitoras. Deporte minoritario Concentraciones como la de Lalín sirven para «cubrir el vacío de competiciones y actividades» que tienen chicas como las que participan en el encuentro. «No hay gente suficiente para crear campeonatos, y además hay muchas trabas para la práctica del deporte», afirma Hidalgo, que añade que «el rugby femenino es un deporte minoritario, a pesar de su competitividad». Y es que los equipos femeninos españoles se sitúan en un nivel muy alto. Participan en torneos como el VI Naciones y están entre la élite mundial. Aún así, el rugby femenino todavía es una práctica minoritaria. Actividades como las programadas estos días en Lalín sirven para abrir el deporte a la calle, además de ser un punto de encuentro único para las protagonistas de este deporte, «una comunidad muy unida», en palabras de una de las monitoras. Mañana se pone punto y final al encuentro.