Desestiman la demanda por daños en una casa de Lalín por obras de la AP-53

La Voz LA VOZ | LALÍN

DEZA

MARCOS MÍGUEZ

El Juzgado argumenta que no se acredita que las múltiples grietas se deban a las voladuras Los dueños apelarán ante la Audiencia e insisten en que antes de los trabajos no había esas fisuras

08 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?as quejas vecinales en Baxán, en la parroquia lalinense de Botos, por los daños que están causando las obras del corredor ferroviario del AVE no son las únicas en la zona que tienen que ver con infraestructuras viarias. La construcción de la autopista AP-53 a su paso por Deza y Tabeirós también generó en su momento protestas de propietarios cuyos bienes se vieron afectados. Y en algún caso, se llegó a la vía judicial para reclamar indemnizaciones. En esta situación se encuentran los propietarios de una casa, también en la parroquia lalinense de Botos, en concreto en el lugar de A Romea. Entre el 30 de enero y el 31 de marzo se produjeron en la vivienda múltiples daños, como apertura de grietas y fisuras tanto en paredes exteriores como interiores, así como en marcos de piedra y en techos, además de romperse azulejos. Unos desperfectos que los dueños achacan a los trabajos de construcción de la AP-53, promovidos por Dozón UTE, y en concreto por las voladuras realizadas para un desmonte que llegaron a tan sólo 123 metros de la casa. Los intentos de María José Gómez Veleiro, la dueña de la casa, para que Dozón UTE o la firma encargada de las voladuras, TSM Perforaciones y Voladuras SLU - a la que subcontrató esas labores la firma Hermanos Beneítez SA- resultaron infructuosas. Por ello decidió presentar una demanda en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Lalín, admitida a trámite el 7 de julio del 2004, celebrándose el juicio el 2 de febrero del 2006 y emitiéndose sentencia por la que se desestima la demanda de esta vecina lalinense contra Dozón UTE y TSM Perforaciones y Voladuras SLU. Un fallo que será recurrido y el caso pasará a la Audiencia Provincial, pero que ha caído como un jarro de agua fría en el seno familiar. María José Gómez resaltó a este diario que, durante la vista, los peritos que declararon dijeron que si hubiese habido un protocolo previo de grietas de la casa, antes de llevarse a cabo las voladuras, se hubiera podido afirmar que éstas causaron esas fisuras y desperfectos. Además, criticó que nunca se les avisase de que iba a haber explosiones, cuando había niños en los jardines de la casa y podía producirse riesgo de algún percance y desde la empresa sólo se les argumentaba que tenían un seguro suscrito para cualquier cubrir cualquier eventualidad. Los propietarios de esta casa reclaman una indemnización económica por daños causados en el inmueble, así como los intereses generados por esa cantidad desde el día 5 de junio del 2003, cuando se reclamó el abono de ese dinero mediante acto conciliatorio, celebrado en el Juzgado de Paz de Silleda, sin que la parte demandante accediese a un acuerdo. En la sentencia, la juez considera que «no está acreditado que el origen de las grietas y fisuras que presenta la vivienda de la demandante se encuentre en las voladuras realizadas para el desmonte en las obras de la autopista Santiago-Ourense, ni que dichas voladuras hubiesen agravado daños ya existentes en la vivienda». Pese a ello, estima que «el caso presentaba serias dudas de hecho» por lo que no hizo expreso pronunciamiento sobre el pago de las costas procesales.