Arte palpitante

| JAVIER BENITO |

DEZA

A CONTRAPELO

12 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

RECUERDO LA primera vez que tuve la fortuna de contemplar una obra de Willy. Hace ya de eso unos años y jamás pensé yo que le conocería personalmente. Por aquel entonces, en O Barco, se organizaba un encuentro de artistas. Y en una de sus primeras ediciones se acercaron a las tierras valdeorresas tanto Willy como Paco Lareo. En la inauguración donde se exponían los trabajos realizados por los creadores becados, la figura humana ejecutada por Willy me impactó. La fuerza de su talla, sin concesiones ni remilgos estéticos, a golpe de motosierra, y la riqueza cromática, me admiraron. Después, avatares del destino, recale en Lalín y pude conocer al malogrado artista. Y acercarme a su polifacética obra, desde instalaciones a escultura, pintura o música. Su arte palpitante seguirá entre nosotros. El arte gallego está de luto.