EL CRISOL | O |
03 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.LALÍN Y DEZA acaban de recibir dos buenas noticias. Ayer se conocía que la Consellería de Vivenda e Solo, a través de Xestur Pontevedra, sacará a concurso la próxima semana la contratación del plan de sectorización y el estudio de impacto ambiental de la cuarta fase del polígono Lalín 2000. Es una buena noticia que viene a confirmar el anuncio efectuado el pasado 20 de abril por el director general del IGVS, Vicente Pino, y por el gerente de Xestur Pontevedra, Emiliano Quintillán, en su visita a Lalín. La superficie de la cuarta fase sumará 300.000 metros cuadrados más al pujante parque empresarial lalinense. Será por lo tanto, casi el doble de la superficie de la tercera fase, que se había quedado en 183.000 metros cuadrados. Tanto Pino como Quintillán habían destacado las condiciones de Lalín para poner en marcha suelo empresarial en el municipio. Y es que, a diferencia de otras zonas, Xestur siempre ha rentabilizado sus inversiones en la capital dezana: la tercera fase está prácticamente vendida, y por eso el Concello ha decidido segregar la parcela municipal en otras de menor tamaño para así asegurar la disponibilidad de suelo industrial hasta que la cuarta fase sea una realidad. La otra buena noticia que se daba a conocer ayer afecta no sólo a Lalín, sino a toda la comarca dezana. Es la inversión de 11,8 millones de euros por parte del Ministerio de Fomento para la mejora de la carretera N-525. Una reivindicación a la que sí se puede aplicar el calificativo de histórica, y que ha sido bandera en los últimos años del BNG, antes incluso de que se construyera la autopista AP-53 y antes de conocerse su elevado peaje que la haría prohibitiva. Son dos buenos anuncios; es de esperar que no tarden, ambos, en ser una realidad tangible para el desarrollo de la zona.