EL CRISOL | O |
29 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.EL MÁS joven sobre el escenario debió ir a la mili poco después del vuelo de Carrero Blanco. Su grupo de música se llama Esguince, pero podía llamarse también Reuma, Artrosis o Desguace. Pero allí, en la Nicol¿s estradense, un centenar largo de carrozones, y una veintena de jóvenes guapos, estábamos más que a gusto escuchando sus excelentes interpretaciones de canciones de Beatles, Rolling y Credende. Era como escuchar a Los Chikis, pero con más marcha, y sudor. Rocé a media docena de amigos y conocidos. Uno me reprochó que el periódico donde escribo no acabe de aclarar a los más neófitos en temas de urbanismo qué pasa con el PXOM, y de qué va tanto lio, artículos y crónicas sobre el mismo asunto y desde hace demasiados años. Otro sabía qué pasó en el PSOE uno o dos días antes de que votaran en pleno por el plan de urbanismo. Pero se puso a bailar el Let it be con su chica y se me escapó. Esguince llevaba dos horas tocando, y yo quería verlos desmayados, pero a mi pequeña le entró sueño. Eran las dos de la madrugada, y la clase sobre la convicción de que «la gente de la noche sobrevive siempre» ya era suficiente. Llegando a casa, se durmió en el ascensor, como convencida de que no había que temer nada hasta la salida del sol. Al neófito en urbanismo no le??expliqué??mucho. Sólo le dije que se compre una casa con finca detrás en una aldea, o un buen solar en el entorno de la villa, y ya se enteraría por sí solo. Pude indicarle que??quizá haya una opción inde-pendiente para las elecciones municipales, y que si ganan tendremos un PXOM a la carta, por encima de la Xunta, de la ley del suelo, de Madrid y del rey. A Estrada tiene una bonificación especial para el IBI que no tiene nadie en este país, y no vamos a ser menos edificando en pleno monte o tumbando los SUNC.