Patrimonio

DEZA

AL TRASLUZ | O |

12 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

EL MONASTERIO de Carboeiro no fue el único que a lo largo de su historia perdió parte de sus elementos. Es de todos sabido que muchas piezas arquitectónicas tienen ahora una función muy distinta a la original y se hallan en muchas propiedades particulares de la zona formando partes de paredes o como abrevaderos. Ayer, durante la visita de los directores xerais de la Consellería de Emprego, uno de los miembros de la Asociación de Amigos de Os Pendellos contó uno de estos casos. Se trata del ara que formaba parte del altar de la iglesia de As Virtudes, en la parroquia agolense de Ferreiroa. Parte de las piezas de la capilla en la que se encontraba fueron trasladadas al casco agolense a mediados del siglo XVIII, pero debido a su peso la piedra del altar se dejó en su ubicación original, a los pies del río Ulla. Ahora, esta pieza, que mide 1,50 metros por 1,20 metros, fue hallada formando parte de la presa de un molino. Nada que ver con su función original. El colectivo que está empujando para la recuperación de las construcciones de Os Pendellos quiere traer esa ara para exponerla en la capilla que se encuentra formando parte del conjunto una vez rehabilitada. Otra de sus intenciones es también el traslado de un cruceiro también ligado a la ermita de As Virtudes. El hallazgo de este tipo de piezas arquitectónicas es una muestra más de la riqueza patrimonial que tienen las comarcas de Deza y Tabeirós-Montes. La pena es que el tipo de acciones encaminadas a recuperarlas o, al menos, inventariarlas para evitar su desaparición definitiva, es un caso aislado. Sólo algunos investigadores, en sus trabajos de campo, caso de los lalinenses César Gómez Buxán y Francisco Rubia Alejos, nos traen en ocasiones imágenes que nos las acercan. Desde las instituciones, sin embargo, no hay ningún tipo de acción en este sentido desde hace mucho tiempo.