La Xunta proyectó, cuando la AP-53 estaba a medio construir en el tramo más próximo a la zona del Deza y Tabeirós, un acceso directo, por Orazo, desde A Estrada a la autopista. Pronto llegó la financiación, y después los obreros. Hace un par de años, ya con la autopista inaugurada, parecía que el acceso quedaría abierto en pocos meses. Pero los operarios desaparecieron un día y no volvieron. Dejaron casi todo el vial listo, pero faltaban las conexiones en los dos extremos. En la subida al monte de A Rocha estaba prevista una rotonda. Hace un par de meses, en la Xunta dijeron que el problema que paralizó las obras estaba solventado. Y el pasado martes fueron colocadas unas señalizaciones verticales de obras -tapadas aún por fundas- que anuncian el comienzo inmediato de las tareas de la rotonda.