Interior tiene sin esclarecer los seis robos artísticos del 2004

La Voz A. C. | PONTEVEDRA

DEZA

Escritorios, monumentos y hasta un cáliz plateado siguen sin ser localizados Una escultura sustraída de un caballo con las patas levantadas fue tasada en 198.334 euros

18 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Los amigos de lo ajeno hace tiempo que saben el valor que pueden alcanzar los objetos artísticos. Lo peor es que sus fechorías están entre las más difíciles de descubrir. Interior acaba de admitir que tiene sin esclarecer los seis robos contra el patrimonio denunciados en la provincia de Pontevedra durante el 2004. Ese año los ladrones no estaban dispuestos a perder ni un segundo. Así que el mismo 1 de enero fue sustraída en Mondariz-Balneario una escultura de bronce que representa a un caballo con las patas delanteras levantadas. Se trata, según Interior, de una escultura de coleccionista que es única en el mundo y que está tasada en 198.334 euros (33 millones de pesetas). De momento no ha sido posible recuperarla al igual que ha sucedido con los otros cinco casos registrados ese año en la provincia, según apunta un informe facilitado a la senadora ourensana del PP María Mercedes Gallego Esperanza, quien se interesó por este asunto en la Cámara Alta. Entre esos cinco casos hay que anotar igualmente la desaparición de un cáliz plateado en A Estrada, copa que había sido valorada en 600 euros. En otras sustracciones ni siquiera se conoce el valor de lo que ha desaparecido. Es el caso de mueble escritorio del siglo XVII y de un retablo pequeño de madera que, en marzo de aquel año, pasó en Silleda a manos distintas a las de sus legítimos propietarios. Obeliscos y cruceiros El informe pone de manifiesto que no hay objetos artísticos a salvo de la codicia de los ladrones. Así, en Salvaterra do Miño, desapareció un monumento conocido como las Alimañas de Jomaro y, en O Covelo, dos pináculos (obeliscos) de piedra. Otro de los blancos de este tipo de delincuencia suelen ser los cruceiros, unos monumentos muy castigados no sólo por los robos, sino también por las imprudencias y los accidentes de vehículos que chocan contra ellos, como ocurrió con el de Campañó. Desde hace dos años, en A Cañiza buscan una escultura de un cruceiro no catalogado sin éxito alguno por el momento, según se apunta en el informe. El documento señala igualmente que, en lo que se refiere a la provincia de Pontevedra, no se registraron incidencias en lo que atañe a este tipo de delincuencia en lo que es el ámbito del Cuerpo Nacional de Policía, desplegado fundamentalmente en los municipios con un mayor número de habitantes.