El Alfred Nobel de A Estrada

Rocío García Martínez
Rocío García A ESTRADA

DEZA

Reportaje | Un estradense en las Olimpiadas nacionales de estudiantes Aurelio Romero no ha nacido en Suecia ni ha inventado la dinamita, pero acaba de colgarse la medalla de plata en la Olimpiada de Química y la de bronce en la de Física

08 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

A Aurelio Romero las asignaturas de Letras se le resisten. No le gusta leer y las clases de Historia se le hacen cuesta arriba. Sobre todo si se refieren a España, porque el estradense, hasta el curso pasado, vivía en Maracay, en el estado venezolano de Aragua. El año pasado su familia se trasladó a A Estrada y el joven comenzó el bachillerato en el instituto Manuel García Barros, en el que ahora cursa segundo. Aurelio aún echa de menos las arepas de vez en cuando, pero prefiere mirar de frente al futuro que seguir volviendo la vista al pasado. Su futuro promete. Sus profesores lo consideran «un alumno brillante». «Académicamente será lo que él quiera ser siempre que acompañe sus posibilidades intelectuales con dedicación y trabajo», comenta Augusto Otero, su maestro de Física. Él y el profesor de Química, Francisco Gómez, fueron quienes animaron a Aurelio a participar en las Olimpiadas gallegas de estudiantes. Las pruebas se celebraron los días 17 y 18 de febrero en Santiago. El estradense estaba nervioso, pero el saludo de los organizadores le tranquilizó bastante. «Esto no es un examen, es un concurso», le dijeron. El estudiante, que compitió en ambas pruebas con otros cuarenta cerebros gallegos, se relajó de inmediato. Una semana después, saltó la sorpresa. Aurelio no esperaba clasificarse, pero hizo pleno en los dos certámenes. En la Olimpiada de Química consiguió la medalla de plata y, en la de Física, la de bronce. La clasificación le servirá para tomar parte en la ronda nacional. La de Química será a finales de abril en Vigo y la de Física entre el 30 de marzo y el 2 de abril en Teruel. La cita nacional es un reto que al estradense le pone mucho respeto. Se exige un amplio dominio de contenidos teóricos y se pone a prueba también la práctica mediante experimentos. Los profesores del instituto estradense echan de menos una mayor implicación de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) en la preparación específica de los jóvenes que se presentan a la prueba. «Al fin y al cabo los alumnos irán a la fase nacional representando a la Universidad de Santiago», comenta Augusto Otero. Todo lo que la USC ha hecho ha sido entregarle a los profesores un libro que recoge los ejercicios y las soluciones de las olimpiadas anteriores. Los cinco primeros clasificados en la Olimpiada española pasarán a la fase internacional, que se celebrará en Singapur en el mes de julio. Del sexto al noveno irán a la competición iberoamericana que acogerá en septiembre la ciudad portuguesa de Coímbra. Gane o pierda, el estudiante estradense tiene muy claro hacia dónde quiere dirigir sus pasos. Su intención es estudiar Ingeniería Química y su meta dedicarse a la investigación. Entretanto, Aurelio Romero compagina su afición por la informática con sus clases de francés y guitarra y sus horas de estudio diarias. No se da atracones de ciencias ni se encierra en sus libros, pero sabe que, para cumplir sus sueños, tendrá que pasar muchas páginas.