De vuelta a casa sin equipaje

Rocío Perez Ramos
Rocío Ramos LALÍN

DEZA

Crónica | Pasajeros de Deza atrapados en Miami José Luis Fernández y su esposa consiguieron llegar a Lalín ayer sin maletas después de tres días atrapados en el aeropuerto americano y más de diez horas de vuelo

04 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

? las dos de la tarde de ayer, José Luis Fernández y su mujer conseguían llegar a la capital dezana y poner punto final a su periplo americano que les dejó más muertos que vivos y un cansancio en el cuerpo que tardarán en quitarse de encima. Después de tres días en el aeropuerto de Miami compartiendo penas y conversación con más de 300 pasajeros de todas partes, el Airbus 340 que les prometieron a última hora de la tarde del viernes llegó por fin a Miami y aterrizó a las 9.30 horas en Madrid. Pero no todos pudieron acabar ahí su odisea. El avión se llenó con los pasajeros que tenían billete para el vuelo del viernes y con los que llevaban allí desde el miércoles, pero no cabían todos y alguno se tuvo que quedar en tierra. Vacaciones pagadas Una vez dentro, el comandante de vuelo les pidió disculpas a los que se quedaron atrapados en Miami pero que «disfrutaron de dos días de vacaciones más pagadas por Iberia». Un comentario con el que los viajeros no estaban de acuerdo a la vista de las incomodidades que pasaron. Cuando llegaron a Barajas en la mañana de ayer tenían más cara de naúfragos rescatados de algún lugar que de pasajeros de un vuelo intercontinental. José Luis decía que si cuando llegaron a Miami sólo había dos o tres personas que utilizaban sillas de ruedas, ayer en Madrid eran más de diez, «porque los mayores ya no podían caminar, estamos reventados nosotros, imáginate ellos», señalaba. José Luis se animó a contar su experiencia y la de su esposa «para que no le pase esto nunca más a nadie y sirva de escarmiento, que sepan que la gente no es tonta porque cosas así pasan todos los días». Al llegar a Madrid pensó que lo que había que hacer era «juntarnos todos, llamar a un abogado y aunque tuviéramos que perder tres horas dejar nuestros datos y pedirle al abogado que interpusiera una querella, pero había gente que ya no podía ni hablar del cansancio, estábamos rotos y cada uno se fue yendo por su lado. Muchos tienen previsto presentar una demanda judicial, además de las reclamaciones hechas ya a la compañía en el propio aeropuerto». Intervención consular José Luis cree que si no llega a ser por el cónsul de España en Miami que llamó a Madrid no hubieran mandado el avión. En Barajas les dijeron que hacía muchos años que no se producía una situación así y un retraso tan largo. Aunque eso de batir un supuesto récord no consuela nada. El periplo del matrimonio lalinense no acabó en Barajas, de allí tras la espera de rigor vuelo a Santiago de Compostela y una vez allí a coger el coche y hacerse unos kilómetros hasta la capital dezana. Su mayor deseo era ver cuanto antes a su hija, que se quedó convaleciente de una fuerte gripe. A José Luis y su mujer no se quitan de la retina las últimas escenas vividas, la desesperación de unos. Al final, cuenta, «éramos ya como trabajadores del aeropuerto, nos conocían todos, los de otras compañías venían a preguntarnos». Tres días que les sirvieron también para conocer la historia de cada uno. La de un chico nerviosísimo al que su jefe no le creía atrapado en el aeropuerto y una mujer podía tener problemas en su matrimonio porque en Iberia a su marido le decían que su esposa ya estaba en Madrid, o un cura al que le pidieron que se quedara un día más en Miami porque había overbooking y al final estuvo ese y tres más en el aeropuerto. Este lalinense considera que si los tenían todo el día en el aeropuerto era para ahorrarse gastos de hotel y comidas. Si les pilla un director de cine les hace una película, un libro o una serie. Pero lo que de verdad deseaban los afectados era que la próxima vez que vieran algo parecido a su aventura americana fuese en una pantalla, pero no en la vida real.