A CONTRAPELO
04 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.EL MAL tiempo invita a buscar la alternativa más cómoda y segura para circular por las carreteras. Solemos aprovechar la existencia de autovías o autopistas para acortar la duración de los trayectos y, supuestamente, el riesgo de accidentes. Seguro que más de uno manejó ayer estas variables y, muchos, se decantaron por utilizar la AP-53 en sus desplazamientos en algún tramo entre Lalín y Santiago. Pero a todos les dolería tomar la decisión por unas tarifas disparatadas. No me cansaré de decirlo, aunque suene redundante. Pero debe seguir la presión desde todos los estamentos posibles para lograr un peaje justo. Quizás por ello me resulte tan decepcionante que, dos meses después, el delegado del Gobierno no se dignase contestar a la petición de diálogo de la comisión por la rebaje del peaje. ¿Dónde está el talante del cambio?