En directo | La actualidad según los ejércitos del Ulla Los generales de Santa Cristina de Vea destriparon sin piedad la actualidad local. Ni el PXOM ni los viajes de Campos a Argentina se libraron de la mordacidad de las coplas
28 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?os ejércitos carnavalescos de Santa Cristina de Vea inundaron ayer las calles estradenses con el colorido de sus plumas y la causticidad de sus coplas. Los dos bandos del entroido típico del Ulla convirtieron de nuevo la plaza del Concello en campo de batalla. No hubo sangre ni víctimas, pero sí dardos irónicos y flechas mordaces. La guerra verbal la abrieron los correos de ambos ejércitos, Miguel Calviño Castro y Santiago Otero Mejuto. Los emisarios, de sólo trece años, dieron paso a sus superiores. Entre ellos, Ricardo Bragaña y José Antonio Neira, los dos generales que más carnavales llevan a lomos de sus caballos. En cada uno de los bandos cobraron vida los protagonistas de la política nacional, gallega y local, que escenificaron un debate poético con estopa para todos los frentes. Las referencias internacionales las coparon Fidel Castro y Hugo Chávez, pero a la situación de los pensionistas españoles y la subida de los impuestos se le dedicaron más estrofas. «Gas transporte y electricidad/ han subido otra vez/ y muchos de los españoles/ llegan peor a fin de mes», recitaron los generales del ejército popular. « El presidente es muy honesto/ y por Cataluña tiene debilidad/ lo que él intenta hacer/ es que todos tengan igualdad» , cantaban los defensores de Zapatero. « Ocho años de dictadura/ del Partido Popular/ le llegaron hasta los huevos/ y por eso querían cambiar », continuaron. Las respuestas estuvieron a la altura: « Los votantes socialistas/ ya están arrepentidos/ de haberle dado sus votos/ a esa mafia de partidos ». « Las sonrisas de su presidente/ poco a poco van desapareciendo/ porque ya se está dando cuenta/ de que los nacionalistas lo están jodiendo », sentenciaron. En la batalla no faltaron ni el general Barreiro ni el general Quintana, « el segundo de la Xunta, que hace lo que le da la gana ». Tampoco fallaron Touriño ni Feijoo. Las ayudas a emigrantes, las grandes infraestructuras pendientes y los cambios anunciados para la TVG salieron a relucir en medio del enfrentamiento: « La gente ya estaba cansada/ y se sentían como tontos/ el martes con Super Martes/ y el sábado con Encontros ». « La gente se ha dado cuenta/ que las promesas las lleva el viento/ el peaje de Barcala y Rande/ aún sigue en su pensamiento », cantaron. Sin embargo, las intervenciones que más sonrisas provocaron fueron las de los generales locales Espiño y Campos. «E so me alegra mucho/ darle paso al señor Espiño/ porque Campos es mayor y gobierna como un niño », anunció el introductor. « Adelante amigo Espiño/ La Estrada te está esperando/ que Ramón es muy mayor/ para que siga gobernando », prosiguió la copla. En el encuentro dialéctico no podían faltar dos asuntos polémicos: el último viaje del alcalde a Argentina y el nuevo PXOM. «La gente del rural ya siente malestar/ porque aquí tienen sus fincas y no pueden edificar», cantó un general. Al final, hubo paz. Se corearon los vivas por A Estrada y por la «unión» de los estradenses, se puso paz entre los bandos y se pidieron disculpas a los personajes aludidos. Se echó en falta, no obstante, la intervención de algún esporádico habitual que solía poner en aprietos a los generales arrancándose por regueifas que imponían la improvisación.