Ponen en duda la legalidad del referéndum del Tecor de Forcarei

Rocío García Martínez
Rocío García A ESTRADA

DEZA

MIGUEL SOUTO

Los cazadores expulsados creen que la votación podría ser impugnada Reclaman derechos por las inversiones hechas en los últimos cinco años con fondos comunes

23 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Los cazadores estradenses que integraban la sociedad Río Umia y que hace cinco años se unieron al colectivo forcaricense para gestionar un único Tecor consideran ilegal el referéndum en el que se decidió su expulsión del grupo. La votación fue celebrada el sábado por sorpresa, en el transcurso del debate de un punto que en el orden del día de la convocatoria se definía como «renovación del Tecor». La directiva había asegurado que la celebración del referéndum se decidió sobre la marcha, en vista de la falta de entendimiento entre los deportistas estradenses y los forcaricenses. Sin embargo, los expulsados dan por seguro que hubo «premeditación y alevosía» en la convocatoria e indican que sólo así se explica que la directiva tuviese preparadas las urnas y las papeletas que se utilizaron para la votación. Los expulsados creen que el referéndum podría ser impugnado por ho haber sido convocados formal y explícitamente todos los socios. Además, algunas fuentes opinan que, de igual modo que fue preciso reunir el 75% de las firmas para constituir el Tecor, se precisaría el mismo apoyo para dividirlo. Los cazadores de las zonas de Codeseda, Ribela, Santa Cristina de Vinseiro y Parada consideran inapropiadas las formas en las que se les ha expulsado del Tecor. Algunos han adelantado que, en caso de que el referéndum sea dado por válido y de que la Consellería de Medio Ambiente autorice su disgregación, los cazadores de Forcarei tendrían que compensar de alguna forma a los estradenses. Los afectados recuerdan que durante los últimos cinco años han estado pagando las cuotas del Tecor con las que se financiaron mejoras en la parte forcaricense del coto y se adquirió un vehículo sobre los que ahora tendrían derechos. «Esto é coma un divorcio. Non se pode botar ó outro da casa sen máis», explicaba ayer un afectado. En su caso, además, nunca hubo separación de bienes.