PROCESO
28 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Crespo quiso clarificar ayer el proceso vivido desde el 2002 cuando se adquirió el pazo. Aseguró que tenía compromiso verbal con el entonces presidente de Paradores, Francisco Bobadilla, para convertir Liñares en parador. Pero que cuando se cerró la compra, Bobadilla se había incorporado a la Xunta. Entonces se «tocó» a Fraga, quien mostró su apoyo y se planteó al ministro Rodrigo Rato la viabilidad del proyecto. Pero estalló la crisis del Prestige en ese proceso y, dentro del Plan Galicia, se contempló un parador en Muxía. Esto hacía casi imposible la pretensión del Concello lalinense y el regidor propuso al conselleiro Diz Guedes la posibilidad de trasladar Expodeza a Liñares. Pero había que subastar el centro comarcal y Economía pegas a la venta ya que consideraba que el dinero no sería suficiente para financiar la restauración del pazo. Y en ese proceso negociador cambió el signo político de la Xunta y «agora sería máis complicado».