Un timbre con son de muiñeira

Rocío García a estrada

DEZA

En dos minutos | Iniciativa musical en el colegio de Forcarei El centro escolar ha cambiado el bramar de la sirena por una selección de piezas

26 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

¿Por qué oír una atronadora sirena cuando se puede escuchar una buena melodía? Esa misma pregunta se la hizo el profesor de música del colegio de Forcarei, José Antonio Vidueiros, antes de convencer a la directiva para que sustituyese el sonido monocorde del timbre por unos segundos diarios de cultura musical. La iniciativa se implantó el curso pasado y resultó un éxito. Tanto, que los quince segundos iniciales fueron creciendo poco a poco hasta convertirse prácticamente en un tema completo. Antes, alumnos y profesores pegaban un bote en la silla cada vez que el bramar de las sirenas anunciaba la salida o la entrada a las aulas. Ahora, aquella señal con reminiscencias de bocinazo de faro o de toque de queda se ha visto desterrada por mazurcas gallegas, malhaos portugueses o por los últimos éxitos de la niña prodigio que se hizo famosa cantándole a los primos de King Kong. El tema-timbre cambia cada quince días y, con cada reemplazo, Vidueiros entrega a los tutores de curso tarjetas con los datos básicos de la pieza para fomentar la cultura musical entre el alumnado. Los padres que acuden a recoger a sus hijos también pueden aprovechar las visitas al centro escolar para mejorar su formación musical, ya que en el tablón de anuncios se ofrece información detallada de lo que está sonando. Objetivos El objetivo de la original idea es introducir a los alumnos en los distintos estilos musicales y demostrarles que hay muchas más opciones, y a menudo mejores, que las de Los 40 Principales . El curso pasado los estudiantes tuvieron la oportunidad de acercarse a la música francesa, rusa, italiana o japonesa. Esta semana, para celebrar la edición del cedé de Os gaiteiros de Soutelo, los chavales están saliendo de las aulas al ritmo de la Muiñeira de Chantada . El Malhao de Bernardín , en portugués, y la Mazurca de Felispín , de Os Cempés, fueron algunas de las selecciones con más éxito. Pero nada comparado con La camisa negra de Juanes, que fue casi una revolución. La idea es no discriminar ningún tipo de música. Ni siquiera la de María Isabel.