Un postre olvidado injustamente

| ROCÍO GARCÍA |

DEZA

CUANDO Espadela puso en marcha su primera Festa da vincha, muchos no sabíamos ni lo que era. Otros postres típicos del carnaval se venden en las pastelerías y se incluyen en los menús de los restaurantes cuando se acerca la época. Las filloas son el más famoso. Son la versión enxebre de las crêpes francesas y, con nata y miel, no hay quien se resista a ellas. Las orejas también son conocidas de sobra. La vincha, sin embargo, tuvo mejores tiempos. En su declive quizás tengan algo que ver las materias primas que emplean. El dulce se prepara en el interior de la vejiga del cerdo. Pero las matanzas caseras van a menos, las vejigas ahumadas escasean y muchos prefieren a priori un helado de Mc Donalds que un postre casero. La tradición amenazaba con perderse cuando Espadela cogió el toro por los cuernos. Ahora, hay incluso un libro de recetas.