Pulso local | Soutelo celebra hoy la séptima edición de la Festa do Cogumelo En?Soutelo?hay dos mujeres que son a las setas lo que Neruda a la poesía. Conocen sus secretos, saben rimarlas con todo y ofrecen propuestas tan irresistibles como adictivas
12 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Soutelo de Montes celebra hoy la séptima edición de la Festa do Cogumelo. La cita local, que ya se ha ganado un puesto en el calendario gastronómico gallego, nunca habría visto la luz si no fuese por el esfuerzo de dos mujeres. María Victoria Cosme y Yolanda Vilar son las hadas madrinas del certamen. Su relación con las setas viene de viejo. La pasión de Yolanda nació tras un curso de micología en Pontevedra. La de María Victoria Cosme, de una botánica francesa que una vez recaló en su casa haciendo un estudio de las variedades locales y le metió a su madre el gusanillo. Yolanda y Victoria cultivaron su afición por libre hasta que un buen día se plantearon compartirla con los vecinos. El paso definitivo lo dieron tras haber participado en un concurso de cocina con setas en Vilagarcía. Allí ganaron el primer premio en la sección de postres con una original tarta rellena de mermelada de cantarelus y decorada con cantarelus caramelizados y enteros. «Esta seta é a máis dulce e é a que máis se presta para os postres», explica Yolanda Vilar. El premio las animó a organizar una degustación a pequeña escala en Soutelo. Así nació la primera Festa do cogumelo. Los montes de la zona ofrecen una excelente materia prima. Esconden buenos ejemplares de boletus, níscalos y cantarelus, tres de las especies más cotizadas en cocina. Yolanda y María Victoria no sólo saben dónde encontrarlas, sino también cómo acompañarlas para sacarles el mejor partido. La primera fiesta dio mucho trabajo, pero todo salió tan bien que los vecinos se hicieron adictos. Una vez creado el precendente, las organizadoras no podían abandonar el barco, así que siguieron al timón hasta que el encuentro vecinal acabó convirtiéndose en reclamo turístico. Algunos restaurantes aprovecharon el tirón e incluyeron en sus cartas platos con setas. Ahora ya no hay vuelta atrás. La fiesta está consolidada y, cuando llega el otoño, muchos le guardan hueco en su agenda. El primer paso lo dieron ellas. Sin embargo, a Yolanda y María no les gusta el protagonismo. Insisten en que la fiesta es cosa de todos los vecinos y aseguran que sin su colaboración no sería posible. Muchas familias soutelanas ayudan en la recolección de las setas, la preparación de los platos, la organización de las actividades paralelas y la atención de los comensales el día de la fiesta. En cuestión de postres, son los únicos protagonistas. Sus buñuelos y sus filloas no se encuentran en las mejores pastelerías. Sólo por ellos, muchos visitantes volverían cada otoño a Soutelo. Aunque aborreciesen las setas.