El camión adelantó al tractor

La Voz P. V. | LALÍN

DEZA

MARCOS MÍGUEZ

Crónica | Los sindicatos agrarios venían anunciando movilizaciones Los ganaderos pasan a ser víctimas de las protestas en un problema, el del gasóleo, que también le acucia, y al tiempo ven como se distancia la comprensión urbana de su crisis

15 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Las organizaciones agrarias vienen anunciando protestas y moviliaciones desde hace semanas con idea de sacar ganaderos a la calle esta y la próxima semana. El asunto básico era reclamar compensaciones o ajustes por el fuerte impacto del precio del gasóleo. Asaja (Xóvenes Agricultores) ya estaba actuando en varias comunidades españolas. Pero en Galicia el camión adelantó al tractor y el sector agrario quedó descolocado y como una de las principales víctimas de la huelga de transportistas, generándose una situación atípica (aunque no novedosa porque huelgas de transporte ya hubo antes). El impacto va por barrios y en distinto nivel. Parece imposible que haya quien tuvo que tirar la leche, parece imposible creer que hubo quien pasó noches maldurmiendo porque no sabía si podrían dar de comer a sus pollos, a sus cerdos y a sus vacas. Todo eso ocurrió, y sigue pendiendo de complejas negociaciones, en Deza y Tabeirós, donde supuestamente no existe huelga. Si dio por decir que la huelga sólo afecta a provincias (A Coruña y Lugo) como si las carreteras también fuese provinciales, como si las factorías lácteas estuviesen en cada provincia, como si Pontevedra no se nutriese de puertos de A Coruña, como si los mataderos y los puntos de destino de cargas no se asentasen aquí pero también por el resto de la geografía gallega y española. Por eso la huelga afecta a todos y entonces se mide la urgencia en riesgos vitales, pasando los económicos a segundo plano. Las vacas siempre (pese a la sequía) podrán mordisquear hierba en el prado. Los cerdos y los pollos no comen hierba, sólo les sirve el pienso. Por eso la desesperación y por eso la autodefensa llevada al límite (llegó a ocurrir en puntos de A Coruña), que tuvo en la zona una voz dura en Román Santalla asegurando que habría movilización (de defensa) de los ganaderos acompañando sus productos para que lleguen a destino. La declaración tiene gran impacto gremial pero del mismo modo y pese a los esfuerzos de Santalla por explicar que hay huelgas y huelgas y formas y formas, viene a abrir más la brecha siempre existente en la comprensión desde lo urbano de los problemas del rural. La imagen de carreteras cortadas por tractores están frescas en la población urbana. Estos días se recuerdan, como pasando viejas facturas. Desde la ciudad y la villa se ve al ganadero tan rehén de los trasportistas como a estos de los ganaderos en las tractoradas. Que nadie trate de explicar diferencias. Nadie lo entiende. Y, si alguien tiene que propiciar el transporte será en todo caso el gobierno. También en el propio sector se mira con ciertos celos el impacto de esta huelga. Siempre manejan t emos que facer como os franceses , t emos que... temos que ... pero la queja por los mil frentes de agravio, de discriminación y de perjuicios que sufren, siendo justos, no encuentran cauce de reivindicación resolutivo ni en los despachos. Ni con el tractor esta vez, porque les adelantó el camión y les hizo más víctimas.