Rodeiro, Agolada y Dozón agilizan sus parques eólicos singulares

La Voz LA VOZ | LALÍN

DEZA

?os alcaldes de Rodeiro, Agolada y Dozón están realizando gestiones para agilizar la construcción de parques eólicos en cada uno de sus municipios. Ayer celebraron en el consistorio de Rodeiro una reunión informativa a la que acudieron cuatro empresas gallegas especializadas en la construcción de parques eólicos y que se mostraron interesadas en optar al concurso público, una vez se convoque, para licitar los tres parques. La intención inicial de los tres concellos era la construcción de un parque eólico singular conjunto. Algo que finalmente parece resultar inviable ya que cada concello está obligado a realizar el suyo y también tendrá que sacarlo a concurso por su cuenta. No obstante los tres regidores unieron sus fuerzas para llevar adelante los trámites y quieren que, a ser posible, sea la misma empresa la que construya los tres parques. En la reunión de ayer faltaba el alcalde de Dozón que disculpó su presencia por razones de agenda. El Concello de Rodeiro tiene concedida la construcción de un parque eólico de tres megawatios y desde hace casi un año cuenta con una torre de medición instalada en Coto Grande, en el monte de Santabaia. El mes de octubre del pasado año fue el primero en arrojar resultados que fueron muy favorables. Aquel mes la fuerza del viento registrada era de una media de once metros por segundo y la máxima fue de 41 metros por segundo, lo que establece una velocidad del viento de unos 150 kilómetros por hora. Unos valores que se encontraban dentro de los necesarios para que el parque fuera rentable, ya que para ello se establece una fuerza de entre siete y 25 metros por segundo. Por su parte el regidor de Agolada, Manuel Costa, estudia la posibilidad de evacuar la energía que genere el futuro parque eólico que se instalará en Coteimil, a través de los transformadores ubicados en el polígono. Hasta ahora el problema que se les presentaba era que se les exigía llevar la electricidad que se generase hasta O Carrio, lo que suponía la construcción de una red eléctrica de evacuación de unos trece kilómetros, con el consiguiente encarecimiento del proyecto. Es necesario solventar este problema para poder ejecutar la iniciativa.