EL CRISOL | O |
19 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.CADA nación, cada estado,??país, autonomía o pueblecito -y cuando digo esta última palabra, en este contexto, me imagino siempre a Tui demostrado que allí tienen sangre y raíces distintas para pedir la autodeterminación- puede tener las reservas naturales, de animales y flora que les apetezca y venga en gana, pero no es conveniente que lo haga a costa de los agricultores o vecinos con explotaciones de las que viven. Resulta que un agricultor de la zona de Rubín perdió su cosecha de maíz, y otros cultivos, por culpa de los jabalíes. Pudo demostrar los daños, y es de esperar que le hayan indemnizado por todas las pérdidas. La fauna gallega quizá le evitó la recolección, pero debería haber ingresado todo lo que esperaba. Queda simpático imaginárselo en Acapulco durante el tiempo en que debía recoger el maíz, seguro de que no perdería un euro de lo que pensaba lograr con la venta de su producción, todo gracias a jabalíes que la Xunta,?y??muchos,?desean libres. A este hombre le dieron permiso para esperar por las noches a los jabalíes, y andar a tiros con ellos. Por la zona pululan al menos seis animales. Habría sido aleccionador que, en en la primera noche de espera, este hombre viera llegar a los seis animales, y se los hubiera cargado a todos. Desconozco si la autorización para disparar incluía un tiro, seis o doce, o si afectaba a un bicho o a todos los que pudieran aparecer. En cualquier caso, lo bueno de esta situación es que nuestro hombre llamó al sitio adecuado y fue indemnizado. Lo de disparar por la noche ya era una satisfacción a mayores que nadie debería quitarle. Es una lástima que muchos agricultores no sepan aún a dónde llamar para acabar en Acapulco.