AL TRASLUZ | O |
12 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.EN SILLEDA hay varios semáforos pero hay uno en particular que da la nota y cualquier noche provoca un accidente. Está situado en la travesía a la altura del cruce de las calles María Colmeiro y Venezuela. Y por las noches cuando el ámbar parpadea en todos los demás, en él, en ocasiones se intercala con el rojo. No es siempre. Esta situación ya dio más de un susto a los conductores que se los encuentran. Los que saben de esta situación continúan su marcha con normalidad por la travesía. Sin embargo, el problema está en quien no lo conece. Al llegar a la curva ve que está en ámbar y parpadeando y de repente: rojo. Pisan el freno y miran el semáforo con incredulidad puesto que vuelve a parpadear. Los que le siguen también se llevan su apuro por la detención repentina. Y ya el mayor peligro se produce cuando detrás de alguien que desconoce la particular forma de operar del semáforo circula un conductor que sí lo sabe. Hace más de un año que esta señalización tiene fallos sin que hasta el momento nadie lo arreglase. El día que haya un golpe de importancia será tarde. Y en esa ocasión el siniestro no será por alcohol ni exceso de velocidad: será por el semáforo.