Crónica La rotonda de la rúa 20 ha vuelto a ser escenario de un aparatoso choque. Su reducido tamaño le ha valido el dulce apodo y es, para algunos, la causa de su alta siniestralidad
04 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.La rotonda que ordena el tráfico en la intersección de la calle 20 -también conocida como la variante de San Paio- con la prolongación de la rúa Antón Losada Diéguez ha vuelto a registrar la noche del miércoles un nuevo accidente de tráfico. Un Fiat Doblo que circulaba por la prolongación de Antón Losada en dirección a la calle Gradín colisionó alrededor de las once de la noche con un Citroën C-5 que subía por la rúa 20 en dirección a la plaza de la Farola. A consecuencia del fuerte impacto, el turismo, conducido por J. R. C., de Santeles, terminó precipitándose a un solar situado a inferior nivel que la acera. Por su parte, el Fiat Doblo volcó sobre uno de sus laterales, provocando lesiones leves a sus dos ocupantes. El conductor, J. A. C. F., de 59 años y natural de A Estrada, sufrió un golpe en un brazo y su esposa, M. D. P., de 56, una ligera contusión en la cabeza. Ambos fueron trasladados por los miembros de la agrupación de Protección Civil de A Estrada al centro médico local. Por su parte, el único ocupante del Citroën C-5 resultó ileso. El accidente no es el primero registrado en esta polémica rotonda. Sólo en lo que va de año, las fuerzas de seguridad han asistido al menos a cinco y algún otro pudo solucionarse sin mediación policial. Hasta el momento, los siniestros se ha saldado con daños materiales y heridas leves. No obstante, buena parte de los conductores no están convencidos con el sistema de regulación del tráfico. Consideran inadecuada la instalación de una rotonda en mitad de la subida de acceso al centro de la villa desde Santiago y critican además su reducido tamaño. Esta última característica de la rotonda, que le ha valido el jocoso sobrenombre de «el Donuts», tiene, según algunos, parte de culpa en la elevada siniestralidad del cruce. Tanto los conductores que circulan por la calle 20 como los de la otra están obligados a ceder el paso. La prioridad la tiene quien primero entre en la rotonda. La falta de precaución es la primera e indiscutible causa de los accidentes, pero el reducido tamaño de la glorieta y la pronunciada pendiente, que reduce la visibilidad, ayudan, según los expertos, a?que los conductores despistados o acelerados encuentren sorpresas.