A marear

DEZA

EL CRISOL | O |

11 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

SON SIETE nuevos saltos en la comarca pero es como si fueran muchos más. La tramitación marea incluso a los expertos en la materia. Un día se anuncian las peticiones. Toca alegar. Después aparece el proyecto sectorial para estas minicentrales. Nuevos movimientos para presentar reclamaciones. Y de forma casi paralela ya están en algunos casos la petición para la declaración de utilidad pública. Mucho trámite para pocos días y mientras los afectados que ya no saben casi ni lo que están firmando para impedir que su vida cotidiana sufra el impacto de las nuevas instalaciones hidroeléctricas. Esta celeridad de la administración autonómica, con procesos casi paralelos en algunos casos, choca con lo sucedido en otras ocasiones. ¿Quién no puede contar la experiencia de las vueltas que tuvo que dar para conseguir alguna ayuda? Y el expediente de mesa en mesa, hasta que de pronto alguien al fin decide cogerlo y darle una respuesta. Pero a la hora de producir energía hidroeléctrica parece que los promotores no tienen ni que buscar un papel más. Ni insistir por teléfono. Todo está preparado para que comience el siguiente proceso. Y mientras los vecinos y afectados a buscar asesoramiento para emprender acciones y evitar que su vida cotidiana se vea afectada de forma importante. Tanto que en casos como el del Obra y Brandariz los vecinos anuncian que tendrían que irse de sus pueblos. Cada vez estoy más convencida, como ya escribí hace casi cinco años, que la comarca quedará convertida en una isla de energía. En los montes aerogeneradores y los ríos llenos de proyectos hidroeléctricos. Y mientras en algunos lugares de la comarca no pueden encender la televisión mientras la sala de ordeñar está funcionando.